Enrique Echeverría

¿Un Código de hierro?

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eecheverria@elcomercio.org

‘La ética, conocida también como Filosofía Moral, es aquel estudio o disciplina que se interesa por los juicios de aprobación o de desaprobación, los juicios sobre lo correcto o lo incorrecto, la bondad o la maldad, la virtud o el vicio, lo apetecible o lo sensato de las acciones, disposiciones, fines, objetos o estado de cosas”. (Diccionario de Filosofía.-Dagobert D. Runes).

 En la política del Ecuador, en el movimiento dominante se escucha esta palabra como obligación para los afiliados; y, en particular, para dirigentes como los asambleístas.

En ocasiones, las reglas parecen de naturaleza militar. En su Código Penal había un capítulo sobre las infracciones contra la subordinación y señalaba casos: resistir al cumplimiento de órdenes; en actos de servicio faltar al respeto y consideración a un superior; y sanción de tres meses a un año de prisión por observar o reclamar contra la ejecución de una orden antes de haberla cumplido.

Ya se produjo un notable incidente, a propósito de la actitud de los diputados del partido Avanza, por no acatar la decisión de eliminar el 40% para las pensiones jubilares.

Ahora se presenta el caso con el asambleísta de Galápagos, señor Ángel Vilema, por no aceptar la nueva Ley de Régimen Especial de las Islas. El legislador renunció, pero Alianza País dice que ha sido expulsado, porque Vilema ha tenido “reiterados actos de indisciplina e inadecuado cumplimiento de las directrices del bloque”…, que incumplen con el Código de Ética.

¿Quién elige a los asambleístas? Naturalmente, el pueblo; y, por allí, parece obvio concluir que los legisladores se deben al pueblo que los eligió, antes que a las normas de ética del partido.
En cercanos días por venir podremos ver hasta dónde llega la eficacia del Código de Ética de Alianza País en cuanto al tratamiento de las herencias y la plusvalía. El Jefe de Estado manifestó: “Las empresas tienen estructura familiar; nosotros queremos acabar con eso”.

El Comité Empresarial Ecuatoriano refuta ese concepto y manifiesta: “La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Las empresas familiares son el orgullo del Ecuador”; y fundamenta su posición con el artículo 67 de la Constitución. Resulta inadmisible tratar de acabar con ella y sus empresas. “En Ecuador dichos emprendimientos, que en su mayoría son pequeñas y medianas empresas, generan más del 75% de empleo a nivel nacional”. Manifiesta también el Comité Empresarial: “La tarifa del 47,5% para herederos directos es excesiva y la tarifa del 77,5% para los demás casos es confiscatoria”.

¿En la votación de las leyes de herencia y plusvalía, los asambleístas de Gobierno votarán por la disposición de su Código de Ética, o en favor de los pueblos que los eligieron?
Utilizando el lenguaje común, podemos decir a ese bloque político: Ahora te quiero ver, escopeta.