Michelle Bachelet

Ciudades seguras

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24 de February de 2013 00:01

En 2012, dos casos de alto perfil encendieron en sus naciones una ira pública que se propagó por el mundo: el asesinato a balazos de la pakistaní Malala, activista por la educación de las niñas, y la violación y trágica muerte por parte de una pandilla en un autobús de una estudiante de 23 años en Nueva Delhi.

En todas las regiones del mundo ocurrieron otros incontables casos que no figuraron en los títulos de la prensa internacional.

Ya sea que vayan caminando por la calle de una ciudad, viajando en medios de transporte público, yendo a la escuela o vendiendo productos en el mercado, las mujeres y las niñas están sujetas a la amenaza del acoso sexual y la violencia. Esta realidad de la vida cotidiana limita su libertad de recibir educación, de trabajar, de participar en la política o, simplemente, de disfrutar de sus propios barrios.

Pero pese a esta prevalencia, la violencia y el acoso contra mujeres y niñas en espacios públicos es un asunto ampliamente desatendido, con pocas leyes o políticas que lo aborden.

Los días 20 y 21 de este mes se reunieron en Dublín 600 delegados -desde alcaldes hasta líderes del sector privado y la sociedad civil- para el 8º Foro Bienal de la Alianza Mundial de Ciudades Contra la Pobreza. Llegaron de todas partes del mundo para debatir enfoques innovadores sobre cómo hacer a las ciudades inteligentes, seguras y sostenibles.

Un enfoque innovador es la iniciativa mundial Ciudades Seguras. Esta asociación de gobiernos municipales, comunidades y organizaciones locales, más la Organización de las Naciones Unidas (ONU), trabaja para volver los entornos urbanos más seguros para mujeres y niñas.

Originalmente lanzada por ONU Mujeres y ONU Habitat en cinco ciudades piloto -El Cairo, Kigali, Nueva Delhi, Quito y Port Moresby-, la iniciativa se ha expandido a más de 20 urbes.

Una de las lecciones más importantes que hemos aprendido es que cada ciudad es única y requiere una respuesta local.

Esto solo puede lograrse llevando a cabo un estudio de diagnóstico con datos y evidencias, y dando participación a los miembros de la comunidad. En Quito, las mujeres fueron alentadas a romper el silencio sobre sus experiencias a través de la campaña Cartas de Mujeres, y se llevó a cabo un estudio. El gobierno de la ciudad enmendó la Ordenanza sobre eliminación de la violencia contra las mujeres para prohibirla también en espacios públicos.

Las autoridades recibieron unas 10 000 cartas. A medida que más mujeres, hombres y jóvenes elevan sus voces y se vuelven activos en el gobierno local, y que más líderes toman medidas en pro de la seguridad de mujeres y niñas, se da el cambio.

La reunión de esta semana reconoce que volver a las ciudades seguras requiere asociación y colaboración.

* Michelle Bachelet es directora ejecutiva de ONU Mujeres y ex presidenta de Chile.