Gonzalo Ruiz

La Casa Blanca espera un inquilino insólito

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El clásico edificio conocido en el mundo como Casa Blanca, sede del Gobierno y residencia del presidente de los Estados Unidos se va acostumbrando a diferentes inquilinos. Acaso nunca se lo hubieran sospechado.

Tras ocho años de mandato del primer presidente afrodescendiente – todo un hito en la historia – la contienda electoral, aún en fase de elecciones primarias en los dos grandes partidos, augura para el cuatrienio 2017-2021 insólitos posibles inquilinos.

Si el voto favorece a un tercer período de los demócratas hay dos opciones, las dos, igual de curiosas. Del establecimiento nació y creció la candidatura de Hillary Clinton, ex primera dama y ex senadora podría ser la primera mujer en llegar al salón Oval. Si, por el contrario el voto de su partido favorece a Bernard Sanders, sería también la primera vez que un izquierdista (socialista, le dicen) llegue a la Casa Blanca.

Pero la otra opción es más extravagante. Si el candidato republicano llega a ganar las elecciones de noviembre su llegada estaría llena de curiosidad. Donald Trump es todo menos un candidato típico. Se postuló por el partido Republicano sin tener raíces en la lucha política de esa vertiente. Su fortuna viene de los negocios, la construcción, el espectáculo televisivo y el concurso Miss Universo. Es el producto más acabado de la tele política llevada al extremo.

Lo que pareció ser para los medios un factor de rating puede fatalmente ser un invento que cale en millones de norteamericanos medios conservadores y hasta en grupos xenófobos. Hay el peligro de que gane las elecciones. Noviembre será la fecha para definir el futuro y saber quién es el próximo inquilino de la Casa Blanca que sustituya a Obama.

Mientras, conforme publicó ayer diario EL País, la serie televisiva House of Cards, un éxito de calidad que desnuda las miserias de la política, con toda esta trama que raya linda entre lo curioso y lo insólito ya tiene tela para cortar otra temporada de nuevos capítulos. La televisión está de plácemes.