Patricio Quevedo

Carga tributaria

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30 de November de 2011 00:01

Uno de los libros más modestos en cuanto a su aspecto editorial -corto número de páginas, austeridad de la presentación–, pero al mismo tiempo solidez de los razonamientos y extrema actualidad, acaba de salir: ‘La carga tributaria en el Ecuador’ y ha sido compuesto por el equipo técnico de la Cámara de Industrias y Producción, organismo gremial que ha ofrecido ya este año algunos aportes esclarecedores, en torno del a veces confuso panorama de la realidad económica de nuestro país. El grupo está encabezado por el vicepresidente ejecutivo, Bernardo Acosta Varea, quien una vez más demuestra el estilo directo y la fácil pedagogía que son los requisitos indispensables para la comunicación abierta hacia toda la ciudadanía.

Verdaderamente así aparece desde el mismo prólogo de Nicolás Espinosa y Pablo Dávila Jaramillo, quienes declaran sin ambages, el complejo dilema que plantea la política tributaria: “Por un lado se busca evitar el efecto nocivo que los impuesto puedan tener en la inversión y el emprendimiento. Es necesario sustentar el gasto fiscal, sobre todo aunque no exclusivamente, en las áreas social y de la infraestructura”.

Puntualizan que estos extremos deben conciliarse a través de un pacto nacional que aglutine tanto al sector público cuanto al sector privado y que “sea capaz de aportar con un nuevo elemento: la certeza de las normas en el largo plazo”. Solo así, sentando reglas de juego claras de larga duración, podrá el Ecuador superar la desconfianza que enfrentan los agentes económicos, cuando ocurren cambios normativos demasiado frecuentes y drásticos”, enfatizan.

Luego viene un resumen ejecutivo, en el que se enumeran las cinco partes que, con rigurosa lógica, integran la investigación y el estudio y también la necesaria introducción conceptual (“los impuestos persiguen dos objetivos principales: financiar las actividades del Estado y lograr la redistribución de la riqueza colectiva”). Se formula una aseveración de fondo (“En el Ecuador, las autoridades a cargo de la política tributaria han calculado la carga teniendo en cuenta los impuestos recaudados exclusivamente por la misma autoridad tributaria y su relación con el Producto Interno Bruto”. Este cálculo no refleja todos los aportes que de hecho efectúa la sociedad para el funcionamiento del Estado, sino que deben considerar otras obligaciones de individuos y empresas, y aquí enumeran los impuestos que se pagan a los gobiernos seccionales, los aranceles sobre las importaciones, el reparto de utilidades a los trabajadores y los aportes a la seguridad social.

Comprendiendo todos los rubros impositivos, concluye que en Ecuador la “carga” resulta solo inferior a Argentina, Brasil y Uruguay; además, el 20% del año se trabaja para pagar las obligaciones, o sea 73 de los 365 del calendario, y las familias entregan 12.5 años de vida productiva al Estado a fin de satisfacer gravámenes.