Alfredo Negrete

Cambios y recambios

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16 de May de 2013 00:02

Dicen las malas lenguas y algunos perversos historiadores que el doctor Velasco Ibarra cuando necesitaba deshacerse de algún ministro secretario de Estado que había dejado de ser útil y no se había dado cuenta, lo nombraba una vez o dos veces por su apellido materno y no por el primero. El susodicho receptaba la señal y presentaba la renuncia por asuntos personales; algunos incluso agregan, que lo hacían después de haber sido sustituidos. Generalmente en este tema siempre está presente el ángel o el demonio de la fiscalización, sea por la vía legislativa o por la presión de una opinión que no soporta al funcionario o que considera -por cualquier motivo- que en su casa lo necesitan a tiempo completo.

En estos tiempos sin embargo la situación es diferente. Se trata de un juego de ajedrez incomprensible en función de parámetros desconocidos del orden estatal o gubernamental El alfil se convierte en reina, el caballo desconoce del enroque y se vuelve torre, así como cualquier peón puede subir de casillero de una enjambre de abejas burocráticas. Como el poder estatal y la ley lo permite, se incluye en este baile una descarada burla a la decisión del pueblo de quién se repite como jaculatoria que es el "soberano". No termina de acostarse ese soberano cuando ya su representante no es legislador. Le revocaron el mandato y ahora pasó a ser el representante del Ejecutivo en el IESS, o está en el Ministerio de Cultura. Algún desaprensivo ciudadano expresará que él no lo eligió para esa función. La respuesta saldrá en alguna cadena donde en tono de Bula Papal se afirmará que todos son lo mismo; sino está el titular está el suplente, pero los 100 son 100 y seguirán siendo 100; más que los 300 de Aníbal que resintieron a los persas y detuvieron el avance euroasiático sobre Occidente.

Solo dos cambios sorprenden, pues el resto es parte de una cuadrilla de la antigua danza real y burguesa llamada mazurka. Estos se dan en la Cancillería y en el IESS.

El primero porque cercenó a la Cancillería de las negociaciones del comercio exterior dejando a ese ministerio a los cuartos posteriores de la Alba y compañía.

El segundo -actual titular de la Cartera de Industrias-, luego de un intensa colaboración financiera desde el Instituto de Seguridad Social a los proyectos del Ejecutivo, es relegado a un ministerio que se pierde en los innumerables con nombres parecidos y sin ninguna función específica o trascendente. Por el contrario, si era designado como el nuevo ministro del Frente de la Negociación Europea y en general de los mercados externos la decisión era adecuada; máxime, que desde el viaje presidencial a Alemania es la primera prioridad del Gobierno.

Se impone una concentración de funciones ministeriales en las áreas económica y social pues el actual Gabinete es lo más parecido a un pavo real en el proceso de cortejo a una pava siempre poco aliñada.