Arturo Moscoso Moreno

Cáiganse para atrás

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¿Les ha pasado que van conduciendo y de pronto escuchan algo en la radio tan inverosímil que hasta les parece gracioso y con el ataque de risa casi se estrellan?

Bueno, me pasó el otro día cuando escuchaba la entrevista que en Radio Democracia le hacían al presidente del Consejo Nacional de la Judicatura, Gustavo Jalkh.

Jalkh sostenía que “…un estudio de la Universidad de Vanderbilt, que es una de las 50 mejores universidades del mundo, hace estudios que se llaman “Cultura Democrática de Latinoamérica” y en la lucha contra la impunidad en América del Sur, cáigase para atrás, primer puesto, primer puesto, en el que Ecuador consta como el país en el que se juzgará a quien cometió una infracción respetando el debido proceso, muy cerquita de Uruguay, y en todo el continente nos ubican entre los 6 mejores.”

¿Es o no para reírse? Pero bueno, puede ser que la afirmación de Jalkh se deba al desconocimiento, por lo que hay que aclarar ciertas cosas:

Primero, ciertamente la Universidad de Vanderbilt mantiene el Latin American Public Opinion Project (LAPOP), que desde el 2004 lleva a cabo en todo el continente, cada dos años, una encuesta sobre cultura política denominada Barómetro de las Américas. Los resultados se presentan luego en un informe y, además, se permite el libre acceso a los datos. No obstante, el último informe sobre Ecuador es de 2014.

Segundo, si bien no me quedó claro a qué se refería Jalkh con lo de impunidad, porque el informe no hace una expresa referencia a ese tema, en Ecuador se percibe a la corrupción igual que se lo hace en casi todo el continente, como generalizada. Sí, es verdad que se ubica en el puesto 18 de 21 países, sin embargo, la percepción de la corrupción sigue siendo alta con una puntuación de 64.1, cercana a los 80 puntos de Venezuela, el país con la percepción de corrupción más alta. Y la medición es previa a los escándalos de Petroecuador y Odebrecht.

Finalmente, si bien el país se ubica en sexto lugar en el índice de confianza en el sistema de justicia, lo que no dijo Jalkh es que el nivel de confianza en general en el continente es muy bajo, y que el puntaje de Ecuador es de apenas 49 puntos, calificado como mediocre por el informe. Ahora, es interesante que Jalkh haya nombrado a Uruguay como ejemplo a seguir, porque, más allá del puntaje obtenido por estos países en el informe de LAPOP, creo que las diferencias se pueden apreciar en temas más tangibles.

Por ejemplo, en Uruguay, el vicepresidente está siendo investigado por utilizar un título falso de licenciado en genética y por ciertos gastos personales que pagó con la tarjeta corporativa de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (ANCAP), y lo más probable es que se vea obligado a renunciar. Mientras tanto en Ecuador…

Sí, cáiganse para atrás.