León Roldós

El cadáver NN

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Noticia trascendente al 2 de diciembre del 2014 fue que la víspera, el 1 de diciembre, se había iniciado la semana con María Antonieta de las Nieves –su personaje, La Chilindrina- en el balcón de Carondelet, junto al presidente Correa, al vicepresidente Glas y al alcalde Rodas. Entre abrazos y besos, una buena noticia en ese entorno fue el breve diálogo del Presidente con el Alcalde de Quito. Los días por venir evidenciarán la evolución de ese diálogo, cuanto de constructivo, cuanto de cálculos políticos. También hizo noticia la reunión de Unasur.
A NN le encontraron sin vida flotando el martes 2 de diciembre en el río Chuchumbletza, confluencia con el Zamora, provincia de Zamora Chinchipe. La autopsia habría llevado a la sospecha de que murió ahogado. Posiblemente su descomposición acelerada llevó a que lo enterraran sin identidad.
En doloroso peregrinaje, el 3 de diciembre, un hijo de José Tendetza, desaparecido después de haber salido de su vivienda en la comunidad Shuar de Tundaime, cantón El Pangui, la tarde del viernes 27 de noviembre, habría llegado a la morgue de Yantzaza, al saber que había un cadáver no identificado. Supo que ya lo habían enterrado. Al ver su foto reconoció a su padre.
Tendetza habría salido para una cita de preparación a la reunión de organizaciones no gubernamentales sobre impactos al medioambiente, que se inició en Lima la semana anterior, porque tenía a cargo presentar en la capital peruana las denuncias sobre la minería a gran escala en Zamora Chinchipe.
A Tendetza lo conocían como antiminero radical. “Me sacarán muerto”, habría sido la expresión de su rechazo a la política prominera del Gobierno y a la presencia protegida de la empresa Ecuacorriente en la zona.
Por exigencia del pueblo Shuar se realizó una nueva autopsia; bajo la vigilancia de las autoridades Shuar. En esta, se habría evidenciado que había estado atado de pies y manos y amarrado a un árbol.
Pudiera ser que lo asesinaron a golpes o que lo arrojaron, sin poder defenderse, al río. ¿Por qué no se evidenció aquello en la primera autopsia y solo se abrió la interrogante de la muerte por ahogamiento?
El Gobierno ha ofrecido investigar. Siempre habrá el riesgo que se tache de falta de credibilidad a las versiones oficiales. Bien se haría si se invita a veedores para afirmar la idoneidad de las investigaciones.
La minería parece ser la actividad plus-privilegiada del Gobierno. En el art. 26.1 de la reforma tributaria urgente en trámite se establece que la tarifa de impuesto a la renta, en casos de contratos de inversión, para la explotación de minería metálica a gran escala será del 22%.
Para cualquier otra actividad productiva será del 25%. Por eso, ni sospecha debe haber de estar manchada de sangre.

lroldos@elcomercio.org