Walter Spurrier

¿AP es o no PRI?

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13 de March de 2012 00:01

En una tertulia discutimos si el presidente Correa y Alianza País eran el inicio de una larga era de modernización nacional, como la del PRI en México. Los que apoyan esa tesis destacan las similitudes:

-Al origen está una revolución, violenta en el caso de México aunque solo programática en el Ecuador. Ambas se adhieren al socialismo.

-El líder que inició el proceso mexicano, Lázaro Cárdenas, fue incansable en su campaña presidencial, llegando hasta el último rincón de la república, algo entonces insólito. De manera similar, Correa, ya gobernante, innova en lo de visitar distintos rincones del país durante la presidencia y mantener su contacto con el pueblo.

-Cárdenas nacionaliza la industria petrolera, mientras que acá Correa dicta durísimas nuevas disposiciones legales y renegocia los contratos.

-México inició una nueva política económica nacionalista, en base a la sustitución de importaciones. En los primeros años, se comparaba las importantes tasas de desarrollo de los dos procesos revolucionarios paralelos, el mexicano y el ruso.

-Un objetivo central de las políticas públicas fue la incorporación de las masas (entonces sobre todo campesinas) a la sociedad moderna.

-Intolerancia de la prensa independiente. En México bajo el PRI el Gobierno tenía el monopolio de la importación de papel periódico, y se restringía la circulación de los medios críticos negándole el papel suficiente.

-El control del proceso electoral. En México y hasta el 2000, el PRI manipuló todas las elecciones , y nunca hubo duda que las ganaría.

-Un presidencialismo absoluto. Durante su período, el Presidente mexicano tenía todos los poderes. Se trataba de “la dictadura perfecta”, en las palabras de Vargas Llosa. Todos estos puntos tienen su contraparte en nuestro país.

Pero hay diferencias importantes con México, que resaltan quienes argumentaron contra el paralelismo de los procesos.

-En México no hay reelección. A pesar de su enorme poder, al terminar su sexenio Cárdenas entrega el mando a su sucesor, Ávila Camacho, y así sucesivamente. El PRI hizo honor a la I en su nombre (Institucionalista). En el Ecuador tenemos caudillismo: Correa se postula y si gana en febrero gobernará 10 años. Alianza País no es partido, y quienes se perfilaban como futuros presidenciales fueron purgados y hoy son oposición.

-Bajo la nueva política industrial, México fue imán para capitales privados, nacionales y extranjeros. Aquí, prima la retórica antiempresarial. Los permanentes cambios en la legislación económica magnifican la incertidumbre respecto a los negocios. Ambos factores se combinan para que la inversión privada no acompañe a la inversión pública.

¿AP es o no nuestro PRI? La discusión permanece abierta.