Arturo Torres

El correísmo sin Correa

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 122
Triste 0
Indiferente 3
Sorprendido 0
Contento 28

La era del correísmo sin Correa empezó el domingo en la Asamblea. Y en su debut echo mano de esa práctica de exclusión tan característica de la última década.

En su primera sesión, nombró a seis de los siete integrantes del Consejo de Administración Legislativa (CAL), dejando por fuera al representante de la que fue la segunda fuerza más votada en las elecciones pasadas, la alianza Creo-Suma.

Esto confirmaría que el llamado al diálogo que está en boca de todas las autoridades del oficialismo es solo retórica. Pruebas al canto: los resultados de los comicios de febrero arrojaron una mayoría para AP; en tanto que Creo-Suma y el PSC-MDG se constituían en la segunda y tercera fuerzas más votadas, respectivamente. La legislación vigente establece que el CAL es el máximo órgano de administración del legislativo y tiene un presidente, dos vicepresidentes y cuatro vocalías.

Numéricamente es posible hacer el reparto de siete dignidades entre las tres fuerzas, eso sería lo democrático y estaría a tono con el repetitivo discurso de Moreno de los últimos meses. También está por conocerse la forma en que este miércoles se integrarán las comisiones y el peso que tendrá la oposición en esos espacios.

Pero la ‘real politik’ de estos tiempos se resume en una frase: el ganador se lo lleva todo. Esa ha sido la tónica impuesta por el oficialismo desde que llegó el poder en el 2007. No obstante, las circunstancias cambiaron. AP ya no es una fuerza apabullante y es por eso que Lenín Moreno, tras conocer los últimos resultados electorales (en los cuales la mitad del país votó por el candidato de la oposición) ha intentado posicionar un
discurso conciliador.

Precisamente, el desgaste del proyecto de la llamada revolución ciudadana se debió, en parte, a su pobre papel en las tareas de fiscalización legislativa. Está por verse cuánto aprendió de sus errores y si realmente será más incluyente con el resto departidos.