César Augusto Sosa

Más deuda para el hueco fiscal

valore
Descrición
Indignado 23
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 1
Contento 9

Con la reciente emisión de USD 3 000 millones de bonos en el mercado internacional, la deuda pública del país ya bordea los USD 50 000 millones, es decir, cerca de la mitad de lo que produce el país durante un año (PIB).

Aunque el mercado esperaba una nueva emisión de bonos, debido a la iliquidez de la caja fiscal, no deja de llamar la atención el ritmo de endeudamiento que viene registrando el país en los último ocho años.

En el período 2010-2017, la deuda pública aumentó a una tasa promedio del 21% anual, cuando la economía ecuatoriana apenas creció al 3,2%. Eso es insostenible.

Ecuador se endeudó en años de crisis y también en la época de bonanza, pues el modelo económico -basado en el gasto público- requería cada vez de más recursos.

Como resultado de ese modelo, la deuda pública se ha multiplicado por cinco en ocho años. Y puede crecer más.

El presidente Lenín Moreno cuestionó el manejo de la deuda de su antecesor, porque le dejó millonarias obligaciones por pagar, a corto plazo y con altas tasas de interés. Esa estructura de la deuda complica el manejo fiscal, pues cada año hay que pagar más a los prestamistas, lo cual deja menos dinero para atender los programas sociales, que son la bandera de lucha del actual Gobierno.

Sin embargo, el actual Gobierno está repitiendo la receta de su antecesor. Desde que asumió el poder en mayo pasado ha emitido bonos a razón de USD 938 millones mensuales, como lo hacía el anterior Gobierno.

Asimismo, las necesidades de financiamiento para este 2018 son similares a las del año pasado, básicamente porque el déficit fiscal se mantiene elevado: 6% del PIB. Si no se reduce el déficit -y no hay indicios de que eso ocurra-, la brecha entre gastos e ingresos se seguirá financiando con deuda.

El Gobierno destacó el viernes pasado las menores tasas de interés y el mayor plazo en la reciente emisión de bonos. Pero si el nuevo endeudamiento no está atado a un plan para bajar el déficit, el beneficio es pírrico.