Walter Spurrier

Amenazas

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wspurrier@elcomercio.org

El tercer trimestre se inició con el peor entorno externo en seis años. Fue justamente en septiembre 2008 que las autoridades estadounidenses rehusaron salvar al banco de inversión Lehman Brothers, lo que desencadenó la gran recesión que se cernía sobre el mundo.

El Ecuador capeó ese temporal, y en los años siguientes el entorno internacional nos fue favorable, con el precio del petróleo en alza, contra todo pronóstico; el dólar débil, a pesar que EE.UU. enfrentó la crisis con mayor decisión que Europa y Japón, y la alianza estratégica con la China permitió el flujo de crédito e inversiones chinas, justo cuando el Ecuador estaba marginado de los mercados financieros internacionales por su agresiva restructuración de la deuda.

Hoy hay problemas en los tres frentes.

El precio del petróleo está a la baja. Buena parte de los analistas internacionales venían sosteniendo que el precio debía bajar, pero que las crisis en países exportadores de petróleo añadían un elemento de incertidumbre sobre la futura oferta de crudo, y eso sostenía los precios. Pues hoy, a pesar que hay crisis en varios países exportadores los precios caen.

Si los precios se mantienen como en los primeros días del mes, nuestro petróleo promediaría menos de USD 80 el barril en octubre. Esto llevaría a que la pro forma presupuestaria 2015 se base en un precio relativamente bajo del crudo, lo que torna difícil que el Gobierno pueda cumplir con su objetivo de tener un presupuesto de inversión de USD 8 000 millones en 2015.

Para cumplir con el presupuesto, se requeriría de mayor endeudamiento, y el Gobierno ha hecho avances en dos frentes: retornó a los mercados financieros internacionales, aunque pagando un alto interés, la factura que nos pasan los inversionistas por la moratoria de 2008-09. El otro es conseguir un crédito de quien nos vende combustibles. De esa manera Petroecuador tiene como financiarse y así liberar recursos para el Presupuesto. Pero por otra parte los créditos chinos han dejado de fluir y desconocemos si se van a reanudar con el mismo caudal que tenían antes, o en menor escala.

A eso se suma que el dólar se ha revalorizado, y es muy posible que siga haciéndolo, puesto que la economía estadounidense se recupera, si bien lentamente. Desde el primero de julio, el dólar se ha revalorizado 9% en relación al euro y 8% frente al yen, y el peligro es que las monedas latinoamericanas caigan frente al dólar.Esto no afecta el Presupuesto, pero sí a la balanza comercial. Los productos colombianos, peruanos, chilenos y brasileños bajarían de precio con lo que aumentarían las importaciones. El Gobierno podría optar por mayores restricciones, para las actualmente vigentes ya generan reclamos.

El año próximo se perfila como de difícil manejo para las autoridades económicas.