Fernando Larenas

El aeropuerto

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
26 de June de 2012 00:16

Avión Reveu es una revista especializada en muchos aspectos de la aviación, desde la comercial a la militar, pasando por el sector aeroespacial, la historia, la técnica y la aviación ejecutiva.

Me sorprendió leer en esa publicación 10 páginas de un especial dedicado exclusivamente al nuevo aeropuerto de Quito, una de las obras de infraestructura más importantes del país y tal vez de América Latina.

Se narra en secuencia todos los percances ocurridos en el Mariscal Sucre, especialmente en maniobras de decolaje con un número significativo de víctimas.

De la necesidad de evitar la contaminación por ruido surgió la idea de construir el nuevo aeropuerto, pero uno que esté a la altura de los más importantes de Sudamérica, que permita vuelos de más largo alcance y que pueda transportar la mayor parte de la producción agrícola de la Sierra.

El nuevo aeropuerto nunca me generó el más mínimo entusiasmo. Una obra monumental, que debía estar terminada en el 2009 o en el 2010, recién será entregada este año, eso genera malestar y toda clase de suspicacias.

Se debatió respecto de los vientos, del cono de aproximación, de las montañas, de las quebradas que supuestamente se convertirían en las peores enemigas de las maniobras de despegue y de aterrizaje.

Mis dudas comenzaron a disiparse durante una visita a Tababela, donde 2 500 obreros y más de un centenar de camiones y maquinaria pesada trabajan a ritmo acelerado para terminar la obra, que ya está en el 95% de avance y será entregada el 12 de octubre.

El nuevo aeropuerto se extiende sobre una superficie de 1 500 hectáreas, de las cuales 540 corresponden al área de construcción. La pista tendrá una extensión de 4 100 metros por 45 metros de ancho, con capacidad para un promedio de 44 operaciones por hora. La terminal de pasajeros está construida en un área de 38 000 metros cuadrados.

Tiene seis puentes de embarque de pasajeros, capacidad para estacionamiento remoto de 20 aeronaves, 50 mostradores para la atención a los viajeros y una serie de innovaciones tecnológicas solo comparadas con los más modernos aeropuertos del mundo.

Una de las mayores preocupaciones en torno a esta obra es el tiempo de traslado entre Quito y Tababela. El Municipio trabaja a un ritmo acelerado para adecuar la autopista que pasa por Cumbayá y Tumbaco, ampliar la vía E35 (Tambillo-Tababela-El Quinche) y paralelamente se construirá la Ruta Viva.

Simultáneamente se construye la vía Collas-Tababela, que permitirá una conexión para los habitantes del norte de la capital. Falta todavía, pero el alcalde Augusto Barrera asegura que las obras se entregarán en el plazo planificado para comenzar a adaptarnos a un aeropuerto que por primera vez estará muy lejos de la comodidad de tenerlo cerca de casa.