Ana María Correa Crespo

¡2014! = 2014 :(

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2 de January de 2014 00:02

A lo largo de estos años de correísmo que marcarán la historia como el período de mayor concentración del poder en las manos de una persona, me he cuestionado acerca de mi propio papel como analista y observadora externa de los hechos que ocurren. Sin duda, uno se enfrenta en innumerables ocasiones con la aridez de su propio pensamiento, la escasez de ideas frescas, de ángulos nuevos para el análisis, pues lo que aquí hemos escr ito -no solo yo, sino decenas de otros analistas- se ha ido cristalizando, de modo que lo que dijimos hace 6 años, corresponde plenamente a lo que hoy vivimos, pues el esquema trazado desde el día uno, con la demolición de toda la institucionalidad existente y la refundación constituyente solo daba como para la conformación de un gobierno absoluto y hegemónico .

¿Qué más se puede decir? ¿Qué hay de nuevo para este nuevo año? Tres hechos relevantes, aun cuando no nuevos, marcarán la dinámica social hacia el 2014. En primer lugar está la aprobación de la Ley de Comunicación que sin duda alguna ha surtido jugosos efectos desde la perspectiva del Gobierno, y devastadoras consecuencias para la ciudadanía: la autocensura de medios y personas que ahora se dedican a publicar variedades, a hablar del clima y a susurrar cuando se trata de emitir una opinión crítica del gobierno. Tuvo que ser una agencia externa -Reuters- la que investigara y documentara el destino del "soberano" petróleo ecuatoriano entregado a la China, que a través de una serie de intermedi arios, termina en las manos de las mismas grandes empresas petroleras estadounidenses. ¡Cuánto extrañé que esa investigación saliera de un medio local! Consecuencia inmediat a de la LOIC que mató letalmente el periodismo de investigación en el país.

En segundo lugar, está la reciente aprobación del draconiano Código Penal, por si a alguien le quedaban dudas del espíritu punitivo que marca la tónica de este gobierno. Nadie en su sano juicio podía estar en desacuerdo con reformar un código con más de 70 años de vigencia, pero con lo aprobado, se cierra definitivamente el círculo, y en el campo de la comunicación, se atan todos los cabos. Como consecuencia, tenemos una sociedad anestesiada con el consumo, callada por temor, y los medios tratando de sobrevivir en el medio de todas las restricciones impuestas en los últimos meses.

Además, están las organizaciones de la sociedad civil inmóviles, frente a la disolución, sin asomo de debido proceso alguno, de la Fundación Pachamama y la d iscrecionalidad del Decreto 16.

Con el escenario así dibujado, lamento no traer buenas nuevas al año que inicia, no veo oxígeno a la vista. Veo un 2014 silencioso y asfixiante y un gobierno que no alcanza a manejar el omnipresente poder que ostenta.