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El 2012 fue un año de oportunidades para la industria de enlatados de pescado. Este rubro, dominado por el atún (74%), generó divisas por USD 1 126 millones. El crecimiento fue de un 29% respecto del 2011, según estadísticas del Banco Central.

Además del atún, están incluidas otras especies de peces como los listados, caballas y bonitos en aceite, agua o en salsa de tomate.

Con dichos ingresos, esta subpartida arancelaria casi alcanzó a lo generado por el camarón, segundo mayor rubro de exportación no petrolera del Ecuador, algo que no sucede desde el 2009, cuando las exportaciones acuícolas empezaron a superar a la de enlatados.

El país receptó USD 1 276,9 millones por las ventas de camarón al exterior, el año pasado. Los cerca de USD 2 400 millones generados por ambos sectores marcaron un récord histórico para el país. César Rohón, quien es socio de la Cámara Nacional de Pesquería (CNP), atribuye ese resultado a la paulatina preparación de las fábricas procesadoras para ganar mercado.

Ecuador, tradicionalmente, procesaba un total de 300 000 toneladas anuales de pescado; pero el año pasado ya superó las 400 000, básicamente atún, indicó Rohón.

"La meta país, dentro de poco, es procesar un total de 500 000 toneladas, para llegar a niveles tan grandes como Tailandia, que al año procesa 600 000 toneladas. Ecuador está cerca, allá vamos", agregó.

Dicha evolución permitió a los enlatados de pescado encabezar el 'ranking' de los 10 subproductos no petroleros de mayor crecimiento durante el 2012, según un análisis de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).

Como consecuencia de esos resultados, las empacadoras lograron hacer inversiones, así como generar más fuentes de empleo o mantener las plazas existentes, de acuerdo con los empresarios. En general, hubo estabilidad.

Transmarina, asentada en Manta (provincia de Manabí), por ejemplo, pudo iniciar durante el 2012 su plan de inversiones para abrirse a una tercera línea de producción: la de pelágicos pequeños, que incluye algunas especies de sardinas.

Según Eloísa Coello, propietaria, el Directorio de la empresa asignó USD 15 millones para la compra de tres barcos y la ampliación de la planta. Hace seis meses, dos embarcaciones ya realizan la pesca y el producto es ampliamente demandado por China y un poco más por Japón. Ello originó la contratación de más personal en jornadas de capturas, procesamiento y mantenimiento. En junio se prevé concluir los trabajos en tierra, en Chanduy (Santa Elena).

"Todo es una cadena. Las descargas de atún fueron buenas el año pasado, el tamaño del pescado ha mejorado y como hay demanda, hubo reactivación de mano de obra entre un 3% y un 5%", explicó.

Agustín Jiménez, presidente de la Empresa Pesquera Ecuatoriana (Empesec), destacó que el repunte de la industria se debe básicamente a que hubo mayor recurso marino, comparado con el 2011. Este último fue un año malo, porque incluso algunas plantas tuvieron que operar hasta en un 50%, por falta de materia prima. Durante 2012, en cambio, hubo estabilidad.

Históricamente, Ecuador es líder en las capturas de atún en el océano Pacífico Oriental (OPO). De enero a diciembre pasado, los barcos de bandera ecuatoriana pescaron 215 127 toneladas métricas, un incremento de 7% comparado con el año previo. Fue el único país en aumentar su volumen de descarga, frente a México, Panamá, Venezuela, Colombia o Nicaragua, de acuerdo con las estadísticas de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), publicadas en la última edición de la revista Ecuador Pesquero.

Esos resultados le permitieron al país atender de mejor manera la demanda internacional, que también tuvo cambios en 2012.

Según el Banco Central, el primer país de destino del atún fue Venezuela (15,16%), seguido de España (11,43%). Ambos desplazaron a un tercer sitial a Estados Unidos, mercado que lideró las compras de este rubro en el 2011.

Según Jiménez, el mercado venezolano está en crecimiento, debido a que el atún forma parte de su dieta diaria y lo que capturan con su flota no es suficiente. De los 9 millones de cajas de 48 latas (7 onzas) que compra ese país al año, el 60% es atendido por Ecuador. Adicionalmente, la vigencia del Sistema Unificado de Compensación Regional Económica agiliza los pagos a los proveedores.

Empleo para 16 860 personas

En la empacadora de atún Transmarina, ubicada en el lado derecho de la vía de circunvalación, que une a Manta con Montecristi, hay estabilidad en cuanto a mano de obra. En la planta trabajan 180 personas. Realizan el eviscerado, pelado, corte, empacado al vacío y acopio del producto pesquero en cámaras de frío.

Esa es una tarea replicada por 16 860 personas que trabajan directamente en las 16 empacadoras que conforman la industria nacional de conservas de pescado. La cifra, proporcionada por Mónica Maldonado, directora ejecutiva de la Cámara de Industriales y Procesadores Atuneros (Ceipa), da cuenta de la importancia socioeconómica del sector.

La manipulación del atún y otras especies de carne blanca se desarrolla bajo estrictas normas de inocuidad (cuidados sanitarios altos). Ese es un parámetro de calidad ampliamente monitoreado por mercados externos y su cumplimiento hace que la demanda marque una tendencia al alza.

Alfredo Ortiz, gerente de Transmarina, explicó que como normas primarias todo empleado debe calzar botas plásticas, un mandil, un cobertor de cabello y tapabocas. Las mesas de trabajo son de acero inoxidable. Hay sistemas de mangueras a presión, por donde fluye agua para la limpieza de pisos, paredes y las mesas de trabajo.

Más del 50% del personal es de sexo femenino. Ellas tienen mucha destreza en el manejo del pescado que, dependiendo de la especie, tiene carne muy delicada. Su corte debe ser impecable para llegar a los mercados internacionales.

El 52% de las exportaciones de atún ecuatoriano se envía a la Unión Europea (UE), el 25% al Mercosur y el 8% a la Comunidad Andina. Adicionalmente, un 10% es enviado a EE.UU:, según Ceipa.

En la planta que gerencia Ortiz también se especializan en cortes de atún para el shashime, un manjar que se utiliza en los platos de países orientales. / Red. Manta.

En busca de nuevos mercados

Bolívar Núñez, coordinador de Pesca y Acuacultura del Instituto de Promoción de Exportaciones e Importaciones (ProEcuador), considera que el mercado será estable para el atún en los próximos años, según proyecciones realizadas.

"Los principales consumidores, como la UE y EE.UU., se rigen cada vez más a reglas y leyes de sustentabilidad; y Ecuador -al ser parte de organismos de control mundial- está cumpliendo drásticamente con ellas", indicó el funcionario.

A escala mundial el Ecuador está bien situado como país productor y exportador, y para apoyo de esa gestión, la Subsecretaría de Recursos Pesqueros cumple un rol importante, ya que es el ente de control de la pesca ilegal y del cumplimiento de la vedas, a criterio de Núñez.

Así mismo, aclaró que el récord de exportación se ha logrado paulatinamente, a través de impulsos para incursionar en países que antes no demandaban el producto nacional. En cinco años, los nuevos mercados que dieron apertura son Vietnam, Marruecos, Sudáfrica, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Rumanía, Túnez, Singapur, Bulgaria, China, entre otras regiones.

"Con el apoyo de ProEcuador, una empresa puede proveerse de estudios de mercado. Tenemos, además, oficinas comerciales. A la fecha ya van 31 alrededor del mundo en lugares comercialmente estratégicos para el país", dijo.

En un 'ranking' de productos 'estrella' del mar ecuatoriano, esta agencia de promoción estatal identificó al país como el segundo mayor exportador mundial de atún en conserva y de atún en lomo. Un cuarto sitial es para el camarón congelado; así como el quinto mayor exportador de sardinas y sexto de harina de pescado.

La inversión privada en el sector ha permitido este desarrollo. En tres ciudades de Manabí hay una capacidad instalada para almacenar 80 000 toneladas de pescado.

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