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El Ecuador tiene un futuro petrolero no mayor a 20 años, de acuerdo con los datos oficiales de reservas de crudo. Ello incluye la explotación del eje Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT) y los bloques del suroriente del país.

La última vez que el Gobierno hizo oficial una cifra sobre reservas fue en julio del 2011. En esa ocasión, el ministro de Recursos No Renovables, Wilson Pástor, informó en una conferencia que las reservas remanentes totales de los campos en explotación eran de 3 538 millones, incluyendo los 990 millones del ITT.

A ese número, sin embargo, hay que restar los 182 millones producidos durante el año pasado. Y sobre ese saldo se pueden añadir 300 millones de reservas estimadas en los bloques del suroriente, cuya licitación ofrecida para este año aún no se ha concretado.

En total, las reservas del Ecuador podrían alcanzar los 3 656 millones de barriles. Esta cantidad, con una producción anual de 182 millones de barriles se terminaría de explotar en un poco más de 20 años.

Desde enero del 2007, el Gobierno actual ha consumido alrededor del 22% de las reservas que recibió. Hace cinco años, según un reporte del Observatorio de la Política Fiscal —en base a datos de la entonces Dirección Nacional de Hidrocarburos y Petroproducción— el país tenía cerca de 4 333 millones en reservas remanentes.

Así, el Régimen consumió cerca de 977 millones de barriles. Pero en contraste, la incorporación de reservas ha alcanzado no más del 28% de ese consumo, cuando la regla es que por cada barril extraído se incorpore un barril en reservas probadas y certificadas.

Del lado de las empresas privadas, el ingreso de reservas fue casi nulo. Ello, porque hasta el 2010 las disputas con el Régimen y la reducción de inversiones fueron la constante, debido a la renegociación de los contratos y los cambios tributarios en el sector.

Del lado estatal, uno de los pocos datos relevantes fue el que anunció -a finales del 2009- la adición de 200 millones de barriles en reservas certificadas. Un año antes se habían incorporaron 40 millones, con la puesta en marcha del campo Pañacocha.

Posteriormente se realizaron nuevas exploraciones en el bloque 31 que condujeron, a finales del 2011, a incorporar reservas por 14 millones de barriles.

Finalmente, el último reporte de reservas importantes de Petroecuador se dio en enero pasado, con 18 millones de barriles adicionales.

Este Diario ha solicitado durante dos semanas un reporte detallado de la evolución de las reservas petroleras al Ministerio de Recursos No Renovables y a la Secretaría de Hidrocarburos pero durante ese tiempo no se obtuvo respuesta alguna.

El gerente de Petroecuador, Marco Calvopiña, reconoció hace pocas semanas que la reposición de la producción petrolera con nuevas reservas no ha sido suficiente y que se trabaja en un nuevo descubrimiento en Sacha.

El ex vicepresidente de Petroindustrial, Edmundo Brown, indica que en cinco años el Régimen se ha concentrado en sacar la mayor parte de la renta petrolera a escala privada y aumentar la producción de las estatales, por lo que la exploración y el descubrimiento de nuevas reservas pasaron a un segundo plano. Aunque destaca como positiva la contratación de técnicas de recuperación mejorada para los campos maduros.

Gustavo Pinto, catedrático de la U. Central, añade que se debe explorar más en el mar, en el sur y a mayores profundidades.

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