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La venta de diferentes productos al mercado estadounidense, beneficiados por la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (Atpdea), ha permitido el surgimiento de grandes compañías exportadoras o ha llevado a que empresas de igual tamaño accedan con su línea de producción hacia ese país.

Según la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), el año pasado se exportaron bajo las preferencias USD 548 millones. Pero estas ventas podrían verse impactadas una vez que termine la vigencia del programa de preferencias arancelarias de EE.UU., el próximo 31 de julio (a esto se suma la decisión de Ecuador de renunciar unilateralmente al mecanismo de apoyo estadounidense).

Entre los exportadores que mayoritariamente se han beneficiado de la norma están los atuneros. En 20 años, la industria atunera ecuatoriana registró un crecimiento vertiginoso en su línea de producción con valor agregado. A través del sistema de la Atpdea se incluyó la partida arancelaria del atún en pouch (fundas laminadas).

En adelante, empresas como Empesec-Galaspesca, que genera la marca estadounidense StarKist, le dio forma a 18 variedades: atún con picante, limón, verduras, en ensalada, entre otros, se procesan desde la fábrica en Guayaquil.

La empresa, que cuenta con maquinaria, recetas, procedimientos y otro tipo de inversión norteamericana, concentra su venta a ese mercado. El 95% de sus exportaciones va a ese destino.

Ahora, solo se espera sentir los impactos y tratar de paliarlos. El golpe es fuerte porque el atún pouch, según Fedexpor, tampoco goza de los beneficios que da el Sistema General de Preferencias.

"Antes de contar con la Ley de Preferencias Arancelarias, Ecuador no le vendía ni un solo dólar a EE.UU. de productos con mayor valor agregado", sostiene Agustín Jiménez, presidente de Empesec.

Según registros del Banco Central, anualmente el atún en pouch le representa ingresos al país cercanos a USD 100 millones, de un total de USD 850 millones. El principal producto es en lata.

Esta industria, a nivel general, genera empleo directo a más de 1 800 familias en 18 plantas procesadoras, según registros de la Cámara de Pesquería y de la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atuneros (Ceipa).

Bruno Leone, presidente de Infripesca, proveedor de materia prima para las procesadoras, indica que faltando la Atpdea se fijará un arancel de 12% para el atún en agua y de un 35% en aceite.

"Desde inicios de año, los compradores de EE.UU. ya querían saber si contaban con un abastecimiento futuro por parte de Ecuador. Ahora hay que esperar qué decisiones tomarán ellos", señaló.

Con ese castigo tributario, el atún asiático resulta más atractivo en costos, a pesar de que el producto ecuatoriano es de mayor calidad. Ese mercado seguirá existiendo, pero a mayor costo.

Leone, quien además es director de la Cámara de Pesquería, objeta que el Gobierno diga que lo único que se pierden son USD 23 millones. "Es una forma muy pequeña de ver las cosas, porque solo se cuenta el margen arancelario y no todo el movimiento económico que generan esas preferencias".

Si bien destaca que el Gobierno se haya adelantado a ofrecer un mecanismo de compensación, tras renunciar de forma unilateral a la renovación de la Atpdea, cree que esa no es una solución que se sostenga en el largo plazo.

Ante este planteamiento gubernamental otros exportadores como Grupo Superior, que comercializa galletas y pasta al mercado de EE.UU., dijo que confía en "políticas paliativas para promover la comercialización externa y evitar que perdamos competitividad".

En cuanto a la falta de la Atpdea indicaron que sí podría haber un impacto. Aunque no detallaron si sus productos gozan de SGP.

Las exportaciones de Grupo Superior al mercado estadounidense representaron en el 2012 el 45% del total. La empresa comenzó a exportar a ese país hace ocho años. Su primera venta fue de galletas que se combinan con atún. Para eso concretaron una alianza con la atunera Empesec-Galaspesca.

"Nos mantenemos hasta ahora con este snack, que allá se denomina Lunch to go y cuesta USD 2,50. Nos fuimos ampliando con otros productos como galletas (entre USD 1 y USD 2) y fideos (USD 1 el empaque)", señaló Santiago Caicedo, gerente de negocios internacionales de Grupo Superior.

Actualmente, la empresa exporta de forma general 250 toneladas mensuales de galletas y en fideo 50 toneladas mensuales (se vende, además de a EE.UU. a Perú y a Honduras). Esto representa el doble de lo que la compañía comercializó el año pasado.

La exportación le ha permitido generar empleo para 400 personas que se dedican a la producción (más la mano de obra indirecta. La firma tiene unos 50 proveedores). Otras 300 se dedican a los negocios de venta local que también incluyen galletas, fideos, harina...

Los empleados trabajan en la fabricación del producto en la planta de la firma (incluye un molino de trigo ), que se encuentra en Guayllabamba, al norte de Quito.

Uno de ellos es el maquinista Xavier Méndez. Él labora en el sitio desde hace tres años y asegura que su actividad le ha permitido mejorar los ingresos para su familia.

Mientras dice estas palabras, un ambiente abrigado, generado por la temperatura del horno, y un olor dulzón envuelve el lugar. Esto contrasta con el frío de la planta de procesamiento de la empresa láctea El Ordeño, que se encuentra en Machachi, al sur de Pichincha (vende al país y al exterior).

Esta empresa, que exporta actualmente a Venezuela y Colombia (ahora busca ingresar a Perú), pretende acceder al mercado estadounidense con un producto lácteo novedoso: leche con quinua y con otras partidas nacionales.

"Sería un producto apetecido en EE.UU. Estamos desarrollándolo y esperamos realizar contactos a fines de año (...) Es un mercado interesante al que queremos ingresar, por eso participamos en la campaña Keep Trade Going (en pro del comercio con EE.UU., impulsada por la embajada de Ecuador en Washington)", comentó Juan Pablo Grijlava, gerente general.

En el momento dijo no tener conocimiento sobre el pago de aranceles frente a la pérdida de la Atpdea. Según Fedexpor, los lácteos pagan un 9,3% de arancel (el país ha exportados ítems como queso).

Perder la oportunidad de exportar a EE.UU. no solo afectaría a El Ordeño sino a 4 500 productores de ocho provincias que les entregan leche. Con eso ellos mejoraron sus condiciones de vida.

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