Flor es una perrita de dos años de tamaño mediano que busca una familia. Foto: Diego Pallero / Narices Frías

Flor es una perrita de dos años de tamaño mediano que busca una familia. Foto: Diego Pallero / Narices Frías

Mira la transformación de Flor y ayúdanos a encontrarle un hogar

Redacción Narices Frías (I)

Flor estaba resignada a que su vida terminaría en la misma parada de bus donde soportó lluvia, hambre y frío. Nadie se había acercado a ella, mucho menos para ayudarla. Estaba llena de lesiones en la piel, algo que no la hacía muy atractiva para los peatones que la veían.

Paola Bravo se encontró con Flor un día mientras iba a su trabajo. La vio y supo que no podía dejarla así. Una chica se ofreció a ayudarla e intentaron atraparla. Pero Flor era desconfiada, pensó que le harían daño y trató de huir. “Dio 10 pasos y se desplomó”, recuerda Paola.

Estaba sumamente débil. No tenía fuerzas para seguir. Le taparon con una cobija y le llevaron al veterinario. Le realizaron exámenes para descartar moquillo y parvovirus así como una prueba para conocer cuál era el problema que afectaba su piel. “El doctor nos dijo que era sarna y tenía unas inflamaciones en la piel porque ella se rascaba”, dice su rescatista.

Flor se ha recuperado por completo de sus problemas de piel y ahora busca un hogar. Foto: Diego Pallero/ Narices Frías.

Flor se ha recuperado por completo de sus problemas de piel y ahora busca un hogar. Foto: Diego Pallero/ Narices Frías.


Recibió antibióticos, antiinflamatorios y analgésicos. Paola supo que el tratamiento iba a ser largo, pero no dudó en ayudarla. Su recuperación requería de paciencia y constancia. Debía tener baños medicados cada dos días y tomar una pastilla para la sarna cada 15 días.

Luego de pasar su primera noche en el hospital, se consiguió un hogar temporal. Allí permaneció unos días. Mientras la cuidaban, se dieron cuenta de lo desconfiada que era. Comía sola y trataba de no acercarse a la gente.

Al poco tiempo tuvieron que buscar un nuevo hogar temporal. En este lugar ya lleva cerca de un mes y medio. El tratamiento fue mostrando resultados poco a poco. Sus heridas se cerraron y le creció un nuevo pelaje.

Su transformación ha sido impresionante, pero todavía tiene que recuperar la confianza en las personas. Con las que la ayudaron es muy cariñosa y juguetona, pero la familia que la adopte necesitará tener paciencia y saber ganarse el amor de esta peluda de dos años.

No es la primera vez que Paola rescata animales. Ha recibido donaciones y gracias a ello ha logrado pagar algunas cuentas de su tratamiento. Toda su recuperación costó cerca de USD 350.

“Siento que todo el esfuerzo valió la pena”. Ahora es momento para que Flor pueda ir a un hogar responsable donde pueda vivir llena de amor el resto de su vida.

¿Deseas adoptar a Flor?  Envíanos un mensaje con tus datos de contacto al correo [email protected] y te pondremos en contacto con su rescatista.

Flor busca una familia que pueda ayudarla a recuperar la confianza en las personas. Foto: Diego Pallero / Narices Frías (I)

Flor busca una familia que pueda ayudarla a recuperar la confianza en las personas. Foto: Diego Pallero / Narices Frías (I)