En el Liceo La Alborada los estudiantes aprenden sobre la tenencia responsable de animales de compañía en las clases de ciencias naturales.Foto: Vicente Costales / Narices Frías

En el Liceo La Alborada los estudiantes aprenden sobre la tenencia responsable de animales de compañía en las clases de ciencias naturales.Foto: Vicente Costales / Narices Frías

La tenencia responsable también se aprende en las aulas

Gabriela Castellanos  
Redactora (I)

Las organizaciones protectoras de animales en el mundo insisten en que uno de los ejes para prevenir el maltrato, el abandono y la sobrepoblación de animales es la educación de las nuevas generaciones.

Aunque esta tarea se realiza principalmente a través de campañas de sensibilización, algunos colegios también se involucran en esta temática. El Liceo La Alborada, ubicado en el norte de Quito, se identifica como un colegio ‘pet friendly’. En principio se creó un club de tenencia responsable y bienestar animal. Personas especializadas en la temática visitaban la institución una vez por semana y daban charlas a los estudiantes sobre esta problemática.

La idea es que en el futuro sea parte de la malla académica de los estudiantes. Por ahora, el tema se trabaja desde otras áreas. La profesora Érika Díaz, coordinadora del área de ciencias, imparte en sus clases algunos temas específicos sobre cuidado y protección animal así como el manejo de fauna urbana.

Los alumnos realizan proyectos que buscan mejorar las condiciones de vida de las mascotas. Elaboraron bebederos y comederos, montaron un espacio para descanso y ahora están construyendo casas para los animales que visitan la institución.
Los perros tienen vía libre y pueden acceder a todos los espacios. En los eventos que realizan pueden participar los canes, cuenta Juan José Hierro, gerente de esa institución educativa.

Los primeros resultados se ven en los mismos estudiantes y sus familias. Nicolás Freire, alumno de ese colegio, dice que su familia también ha aprendido sobre los problemas que enfrentan los animales callejeros. “Si vemos que algún perrito necesita ayuda no pasamos de largo”, dice el joven de 18 años.

Los estudiantes realizan proyectos para ayudar a la fauna urbana. También aprenden sobre la importancia de esterilizar y adoptar. Foto: Vicente Costales / Narices Frías

Los estudiantes realizan proyectos para ayudar a la fauna urbana. También aprenden sobre la importancia de esterilizar y adoptar. Foto: Vicente Costales / Narices Frías

Otra iniciativa es la Red Animalista Sub 18. Se trata de una red de consejos estudiantiles que trabajan en favor de la fauna urbana. Además del Liceo La Alborada, hay otros colegios como la Academia Naval Almirante Nelson y la Academia Victoria. La idea es que, a través de eventos y campañas, se sensibilice a la ciudadanía sobre las responsabilidades de tener animales de compañía. Cada año se busca la incorporación de nuevas instituciones a la red.

Pero no son los únicos. Otras iniciativas se realizan desde hace algunos años. El proyecto Animalízate Mejía recaudó alimento para animales rescatados, en el 2017. La Unidad Educativa Municipal Lombey­da creó el programa Ya tengo comidita. Los alumnos vieron durante muchos años cómo alrededor de su colegio se congregaban perros hambrientos. Desde mayo del 2017 realizan campañas de educación y también instalaron comederos. Para adquirir el balanceado solicitaron donaciones y organizaron una carrera.

Liceo del Valle, Paúl Dirak, Manuela Cañizares y otras instituciones mantienen proyectos fijos con Acción Animal Ecuador, según Lorena Hernández, rescatista. Algunos incluyen el voluntariado en los refugios, la participación en eventos, campañas de adopción y otras actividades que les permite aprender sobre la situación de los animales callejeros en la ciudad.

Las instituciones también reciben a rescatistas, médicos veterinarios y especialistas en fauna urbana, para que sus estudiantes aprendan sobre cómo cuidar adecuadamente a sus mascotas, por qué es importante evitar y denunciar el maltrato, entre otros temas. Los tutores o directores de las instituciones pueden comunicarse con las fundaciones para establecer colaboraciones.