Priscilla ofrece el servicio en la zona centro norte de Quito y sus valles cercanos. Foto: Galo Paguay / Narices Frías.

Priscilla ofrece el servicio en la zona centro norte de Quito y sus valles cercanos. Foto: Galo Paguay / Narices Frías.

Priscilla Ospina es niñera de mascotas de Quito


Gabriela Castellanos (I)

Dejar a los hijos de cuatro patas en casa conlleva estrés y ansiedad tanto para los animales como para sus dueños. Cuando están enfermas y los humanos no pueden pedir tiempo libre para cuidarlos, se vuelve necesaria una ayuda externa.

El servicio de niñera para mascotas no es nuevo en el mundo. Desde hace varios años en Canadá, Reino Unido, Estados Unidos y Europa hay personas que se dedican a cuidar a los animales de compañía de otras personas en casa, tal como lo hacen con los niños.

En Quito el servicio llegó con Priscilla Ospina. La mujer de 37 años es profesional del sector turístico, pero desde niña tuvo un vínculo muy especial con los animales. Hace cinco años se alejó de las oficinas turísticas y se puso una peluquería para perros.

Hace tres meses tuvo que cerrar el negocio. “Por la crisis y porque luego de cuatro años de estar parada ocho horas al día, mi espalda se hizo pedazos”, cuenta. Antes tenía el servicio de guardería para mascotas, pero por falta de espacio decidió modificarlo.

Así nació Pet Nanny Quito.  La idea surgió porque cuando era pequeña vivía en Estados Unidos. Los ‘dog sitters’ son muy comunes ahí y creció cuidando de los animales de sus vecinos. Se animó y creó el servicio en Ecuador.

Una de las razones para contratar una niñera para mascotas la tienen los dueños de los gatos. No todos los hospedajes los reciben así que la única opción es encargarlos a algún familiar, aunque este no tenga el mismo cuidado y cariño por el animal.

La niñera se encarga de ir al domicilio de cada mascota, les da de comer, los saca a pasear, juega con ellos, les da compañía e incluso las medicinas. “No hay restricción de animales, salvo las arañas”, dice entre risas.

Además del paseo y la alimentación, Priscilla dedica parte de su tiempo a jugar con ellos para aliviar su ansiedad. Foto: Galo Paguay / Narices Frías.

Además del paseo y la alimentación, Priscilla dedica parte de su tiempo a jugar con ellos para aliviar su ansiedad. Foto: Galo Paguay / Narices Frías.


Así las mascotas reciben un cuidado personalizado. “Muchas personas nos comentaban de sus malas experiencias en hospedajes, algunos incluso sufrieron el fallecimiento de sus mascotas porque ingirieron veneno o porque se perdieron”, cuenta. Esto la motivó a darles más seguridad a sus clientes.

Trabaja en horario fuera de oficina y cuenta con el apoyo de Daniela Ramírez, una rescatista y defensora de los derechos de los animales. Ella también tiene preparación en el manejo de animales de compañía.

“Luego de trabajar tantos años rodeada de gente y pasar a rodearme de animales, aprendí que son criaturas maravillosas que dan todo y no piden nada a cambio. Las personas tenemos mucho que aprender de ellos”, concluye.

Consejos para contratar una niñera para mascotas:

Toma en cuenta la experiencia de la persona que cuidará de tu perro o gato. Según el portal About, es importante conocer si ha trabajado con todo tipo de razas y si ha cuidado cachorros y perros de edad avanzada. También se debe conocer la motivación para realizar el trabajo.

Es importante conocer los horarios en los que puede acudir a tu domicilio y el costo de sus servicios. Además, es una buena idea pedir referencias de clientes pasados, indica el portal Pet Nanny.net.