Los tres perros están en la Clínica Veterinaria Brasil a la espera de una familia que los adopte. Foto: Patricio Terán / Narices Frías.

Los tres perros están en la Clínica Veterinaria Brasil a la espera de una familia que los adopte. Foto: Patricio Terán / Narices Frías.

Familia perruna que se salvó de envenenamiento espera por hogar

Redacción Narices Frías (I)

Al principio no es fácil acercarse a Astrid, Ramón y Rubio. Son desconfiados y tímidos. Esta familia de perros ha sufrido maltrato y no creen en los seres humanos. Cualquier movimiento brusco los asusta y andan con la cabeza abajo, como si estuvieran esperando golpes.

Antes, pudo ser así y ahora se sorprenden al ver que las manos que se les acercan buscan su bienestar. En la clínica los doctores los atienden con paciencia, los pasean, los alimentan y se dan maneras para ganarse su confianza. Esperan que una familia los quiera ayudar.

El 1 de marzo del 2016 la Fundación Camino a Casa recibió un llamado de una mujer. Ella les pedía ayuda porque en el conjunto habitacional donde vive habían ingresado tres perros mestizos. “Estuvieron a punto de ser envenenados”, asegura la publicación del blog oficial de esa organización.

Pese a que ya tenían varios rescatados internados en el hospital, Cristina Calderón organizó el traslado de los animales a la clínica Brasil. Allí los acogieron y los ingresaron. Se los examinó y verificó su estado de salud. Los tres están desnutridos y, debido a la falta de espacio, tuvieron que acomodarse en una jaula pequeña para pasar la noche.

Esta mamá y sus dos hijos estuvieron a punto de ser envenenados ayer, por entrar a un conjunto habitacional donde casi...

Posted by Fundación Camino a Casa on miércoles, 2 de marzo de 2016


La mamá es la más temerosa. Deja que sus cachorros salten y jueguen mientras ella los vigila de lejos. Astrid ya fue esterilizada y está lista para encontrar un hogar. La organización busca a una familia que le tenga paciencia y esté dispuesta a darle cariño, algo que según Calderón, es probable que nunca haya recibido.

Los cachorros Rubio y Ramón son más sociables. Tienen miedo, pero luego de un tiempo confían y se dejan llevar por la alegría de recibir alimento y cariño. Tienen cinco meses y ambos están esterilizados

Además de hogares definitivos, se necesita cubrir los gastos de las cirugías y hospitalización. Si estás interesado en adoptar a uno de estos canes o hacer una donación puedes comunicarte con la fundación a través de su página de Facebook.