Adriana Muñoz, de 16 años, hace sus tareas en compañía de su perra Lilu. Ella le ayuda a relajarse y mejorar su concentración en sus trabajos. Foto: Vicente Costales/ Narices Frías.

Adriana Muñoz, de 16 años, hace sus tareas en compañía de su perra Lilu. Ella le ayuda a relajarse y mejorar su concentración en sus trabajos. Foto: Vicente Costales/ Narices Frías.

Los perros son buenos maestros para niños y jóvenes estudiantes

Gabriela Castellanos  
Redactora (I)

Además de ser amigos fieles, los perros pueden convertirse en buenos compañeros de estudio de niños y jóvenes. Según una investigación de la Ph.D Nancy Gee, de la Universidad de Fredonia, en Nueva York, los canes pueden mejorar la concentración de los estudiantes y contribuir con su predisposición para resolver sus tareas escolares.

El uso de canes en terapias psicológicas no es nuevo. Sin embargo, se sabía poco de sus aplicaciones en el ámbito escolar. Así, la investigación, publicada en octubre de 2015, explica que los niños que hacen rabietas, que se distraen fácilmente o presentan dificultades para concentrarse tenían un mejor desempeño en presencia de un perro.

Macarena Bastidas, psicoterapeuta quiteña, aplica la psicología Gestalt desde hace varios años. Recientemente hizo experimentos con perros y obtuvo resultados interesantes.

Adriana Muñoz, estudiante, tiene un vínculo muy especial con Bolta y Lilu, sus dos perras. “Cuando llego del colegio y hago mis trabajos siempre están conmigo y me ayudan a concentrarme”, asegura la joven de 16 años.

Bastidas explica que en el aprendizaje escolar hay muchas dificultades porque los estudiantes tienen bloqueos. “Si faltó un día a una clase de matemáticas, no va a entender la siguiente. Se va a frustrar y ya no le va a gustar esa materia”, indica la especialista.

La terapia con canes mejora la autoestima de los alumnos y les ayuda en su desempeño de las tareas y evaluaciones durante el año lectivo. Foto: Vicente Costales/ Narices Frías.

En ese sentido, el can ayuda a eliminar el bloqueo a través del contacto. Permite que el niño o adolescente se relaje y deje a un lado la resistencia a aprender. “Luego, el niño que tiene problemas en matemáticas refuerza su conocimiento enseñándole a su perro”, dice la psicoterapeuta.

Los perros también pueden ayudar a mejorar la confianza en uno mismo. Los chicos que tienen problemas en oratoria pueden practicar en casa con sus mascotas. Esto les ayudará a perder el miedo a hablar en público y practicar su discurso con mayor comodidad.

En la investigación de Gee, un profesor evaluó el desempeño de niños preescolares para clasificar animales terrestres y acuáticos.

Algunos lo resolvieron sin dificultad y otros tuvieron más problemas. Cuando el maestro fue sustituido por un can entrenado, los alumnos con dificultad tuvieron mejores resultados.

“Es un error pensar que son una distracción. Ayudan a mejorar el cumplimiento de las tareas asignadas”, dice la Ph.D. Por este motivo, los padres pueden valerse de un profesor canino para ayudar a sus hijos a mejorar su rendimiento. Los perros deben ser entrenados y ser capaces de obedecer órdenes. Además, deben estar calmados para transmitir esa energía a los niños.