Una investigación mostró que los perros pueden engañar a los humanos para conseguir una recompensa. Foto: Pixabay

Una investigación mostró que los perros pueden engañar a los humanos para conseguir una recompensa. Foto: Pixabay

Tu perro te engaña para conseguir comida

Redacción Narices Frías (I)

Posiblemente ya lo sospechabas, pero un estudio publicado en la revista Animal Cognition demuestra cómo los canes pueden ‘mentir’ para conseguir un pedazo de salchicha o una galleta. Sí, resulta que Firulais puede ser más astuto y manipulador de lo que pensabas.

La investigadora Marianne Heberlein, experta en cognición canina, realizó un experimento con 27 perros, sus dueños y dos personas desconocidas. El estudio duró cuatro días.

La primera tarea consistía en que el sujeto A y el sujeto B llamaran a los perros por su nombre. Los canes acudían al llamado, pero solo el sujeto A les entregaba un premio. La otra persona se quedaba con la comida para sí misma.

Luego de un rápido aprendizaje, los perros identificaron cuál era el ‘sujeto cooperativo’ (daba premios) y cuál el ‘competitivo’ (no daba premios). Posteriormente, se les dio la oportunidad de guiar a sus dueños a una de tres cajas que contenían una salchicha, una galleta o nada. Sus humanos les permitían comer lo que había dentro.

Al realizar el ejercicio con los sujetos A y B, los animales guiaban a las personas cooperativas a las cajas con comida, mientras que a la persona competitiva lo llevaban a la caja vacía. “Fueron muy rápidos en diferenciar entre las dos personas. Otros animales necesitan docenas de repeticiones para aprender lecciones similares”, dijo Heberlein a la revista New Scientist.

“El hallazgo más importante es que los perros son capaces de mostrar engaño táctico. Si examinamos su comportamiento más detenidamente, el descubrimiento más impresionante es que después de un entrenamiento en el que les enfrentamos a dos humanos desconocidos para ellos, donde aprendieron el papel que jugaban en el experimento, inmediatamente adaptaron su conducta a la nueva situación”, dijo Heberlein a El País .

Los perros tenían una sola oportunidad para engañar al sujeto competidor, por lo que esto no fue aprendido dentro del entrenamiento. Los resultados abrieron nuevos debates sobre qué capacidades cognitivas comparten los canes y los seres humanos