Negro es un perro adulto que vive en una gasolinera en Brasil. Foto: Instagram/ @sabrinaplannerer

Negro es un perro adulto que vive en una gasolinera en Brasil. Foto: Instagram/ @sabrinaplannerer

Negro pasó de ser un perro abandonado a un empleado en una gasolinera

Redacción Narices Frías (I)

Negro fue abandonado hace dos años en una gasolinera en construcción en la ciudad Mogi das Cruzes, en Brasil. Sabrina Plannerer había comprado la estación con su esposo y estaban esperando que finalice la obra para iniciar el trabajo.

Un día descubrieron al perro deambulando por el lugar. “Lo adoptamos de inmediato y le dimos todos los cuidados que los animales necesitan”, dijo Plannerer al medio The Dodo. Lo llevaron al veterinario, le compraron comida, una casa y una correa para pasearlo.

Cuando la gasolinera abrió, también le ofrecieron un trabajo. Negro obtuvo su propia gorra y una identificación de la estación de servicio y ahora recibe a los clientes con una sonrisa y los entretiene mientras cargan gasolina.

Todos los días sus dueños o algún empleado de la gasolinera lo llevan de paseo para que se ejercite. Como la estación funciona 24 horas, todos los días de la semana, siempre hay alguien que lo cuida.

La historia de Negro ha servido para que las organizaciones protectoras de animales creen conciencia sobre la importancia de adoptar animales, aunque no sea en familias y hogares tradicionales. Lo importante, dice Plannerer, es que reciban amor y cuidado.