En países con gran población católica se realizan ceremonias religiosas donde se extiende una bendición a los animales, especialmente las mascotas. Foto: Diego Pallero /EL COMERCIO

En países con gran población católica se realizan ceremonias religiosas donde se extiende una bendición a los animales, especialmente las mascotas. Foto: Diego Pallero /NARICES FRÍAS

Mascotas recibieron una bendición en Iglesia de San Francisco

Gabriela Castellanos
Redactora (I)

Cerca de 250 personas llegaron con sus animales de compañía a la Iglesia de San Francisco, en el Centro Histórico de Quito. Este 4 de octubre se celebra el Día Mundial de los Animales y cada año se realiza una bendición especial para los otros seres vivos que comparten el mundo con las personas.

La ceremonia del padre Jorge González fue corta. Empezó agradeciendo la presencia de las personas y sus animales, que se dieron cita a pesar de la lluvia. El sacerdote recordó que la fecha se celebra en honor a San Francisco de Asís, patrono de los animales.

Se cree que él fue la primera persona en pensar que todos los seres vivos, animales y humanos, son criaturas de Dios. Para muchos rescatistas es considerado incluso el primer animalista de la historia.

La ceremonia estuvo a cargo del padre Jorge González. Foto: Diego Pallero/NARICES FRÍAS

La ceremonia estuvo a cargo del padre Jorge González. Foto: Diego Pallero/NARICES FRÍAS


La Organización Mundial de Protección Animal decretó al 4 de octubre como el Día Mundial de los Animales durante un congreso en Viena. En países con gran población católica se realizan ceremonias religiosas donde se extiende una bendición a los animales, especialmente las mascotas.

En ocasiones el discurso del padre era interrumpido por los ladridos de algunos perros. “Tranquilo hijo, estás en la Iglesia”, les decía. Los animales permanecían sentados o acostados en el piso y en los brazos de sus dueños. Luego el sacerdote recorrió los pasillos lanzando agua bendita a los presentes.


“Hay que amarlos, cuidarlos y respetarlos”, señaló. Luego realizó una oración en la que pidió por todos los animales que no tienen hogar. También animó a los presentes a tener a sus animales en buenas condiciones, saludables y “llenos de amor de familia”.