Gastón, un west highland terrier, ingresó al hospital All Pets con vómitos. Foto: Paúl Rivas / Narices Frías.

Gastón, un west highland terrier, ingresó al hospital All Pets con vómitos. Foto: Paúl Rivas / Narices Frías.

Así es una noche en un hospital veterinario

Gabriela Castellanos
Redactora (I)
mgcastellanos@elcomercio.com

Como a una sala de emergencias de un hospital para seres humanos, los pacientes llegan a las clínicas veterinarias que trabajan 24 horas. Hay días más ajetreados que otros, indican los veterinarios, y el lunes 14 de marzo fue uno de ellos para el Hospital All Pets, en el norte de Quito.

Durante la noche hay un médico residente y un auxiliar de limpieza. Ellos deben atender a todos los animales que ingresen desde las 20:00 hasta las 08:00. Gastón, un west highland terrier, llegó al inicio del turno de la noche. Presentaba vómitos por causas desconocidas. Luego de hacerle una evaluación médica, la doctora María Gracia Larrea le colocó una vía intravenosa con suero para rehidratarlo.

No pasó mucho tiempo cuando llegó Simon, una mezcla de pastor alemán con labrador. El perro, de aproximadamente cuatro años, presentó convulsiones a las 15:00 y 19:00. Sus dueños pensaron que tal vez habría sido envenenado. Luego de algunos exámenes se decidió dejar al animal en observación para medicarlo si presentara un nuevo episodio.

Efectivamente ocurrió. A eso de las 23:00, cuando se preparaba el equipo para colocarle suero, empezó a convulsionar. Los encargados lo sostuvieron mientras se apresuraron a colocarle el medicamento . "Tengo que monitorearle constantemente durante la noche", indicó Larrea.

Simón fue ingresado por convulsiones al hospital veterinario All Pets la noche del 14 de marzo de 2016. Foto: Paúl Rivas/ Narices Frías.

Simón fue ingresado por convulsiones al hospital veterinario All Pets la noche del 14 de marzo de 2016. Foto: Paúl Rivas/ Narices Frías.

Las motivos de consulta en las salas de emergencia van desde atropellamientos, envenenamientos o simplemente estornudos que preocupan a los 'padres' primerizos, cuenta la especialista. Pese a que algunas consultas no sean realmente emergencias, este tipo de servicio puede salvar la vida de un animal, agrega.

Cuando Simon llegó a la sala de emergencias, habrían pasado más de dos horas luego de la posible ingesta de una sustancia tóxica. “Si ya fue absorbido no se le puede hacer un lavado gástrico”, comenta. Por esta razón únicamente se tratan los síntomas que presenta.

Otra posible causa para las convulsiones sería un problema neurológico o un tumor en el cerebro. Para descartar este diagnóstico se deben realizar tomografías y otros estudios más avanzados. Esa decisión la tomarían sus dueños posteriormente.

Una vez que todos los nuevos pacientes fueron estabilizados, Larrea procedió a hacer un chequeo del resto de animales hospitalizados, los alimentó y limpió sus jaulas. No podría despegarse de Simon. Luego de pasar la noche hospitalizado, volvió a casa con su familia.

La doctora  María Gracia Larrea estuvo a cargo de la clínica veterinaria All Pets la noche del 14 de marzo de 2016. Foto: Paúl Rivas/ NARICES FRÍAS.

La doctora María Gracia Larrea estuvo a cargo de la clínica veterinaria All Pets la noche del 14 de marzo de 2016. Foto: Paúl Rivas/ Narices Frías

Esa es la misión de los hospitales 24 horas.El costo de la consulta por emergencia puede variar dependiendo de la clínica y el número de exámenes y procedimientos que se deban realizar. Sin embargo, en promedio, sólo la consulta puede costar entre USD 20 y 60.

Como este centro hay otros ocho en la ciudad que ofrecen cuidados médicos que puedan presentarse en la madrugada. Aquí puede encontrar un mapa con sus ubicaciones.