Dos tiernos conejos son la adoración de Fausto Miño


Santiago Sarango
Redactor (I)

Hace un par de años, que Fausto Miño se imagine en la sala de su casa acariciando a dos tiernos conejos le era algo impensado. Ni se diga disfrutar de la compañía de un par de gatos o un enérgico perrito blanco con café.

Con esfuerzo, amor y convicción, ese cuadro se volvió una realidad que marcó el inicio de un nuevo ciclo en la vida del músico, ciclo que tiene como centro el disfrutar de lo natural y el tiempo con su familia.

Cada tarde, el intérprete de canciones como Yo me atrevo a ser feliz y Algo así, dedica horas y horas a sus mascotas y a los pequeños de la casa. Toda la familia se reúne para compartir y jugar con los animales y, de manera especial, con los dos nuevos miembros del hogar: Charly y Masmelo, un par de conejos de 5 y 2 meses de vida, respectivamente, que llegaron al hogar del artista a partir del mes de octubre de 2016.

¿Cómo se le ocurrió al cantante ambateño tener dos pequeños orejudos? En realidad, en su infancia, Miño recuerda que le gustaban los conejos y tuvo un par. Pero en el caso de Charly y Masmelo, existe una historia bastante peculiar. “Yo tuve un sueño muy recurrente por varios días. Soñaba y soñaba que tenía un conejo y que lo llevaba conmigo a todas partes. Era tanta mi fascinación por el animal que iba conmigo en una moto y tenía sus propias gafas para lucir. Cuando la gente nos miraba pasar causábamos una gran impresión. Era algo increíble”, explica.

El retrato de Lucy, una conejita que falleció, junto a Charly y Masmelo. Foto: Roberto Peñafiel/Narices Frías

El retrato de Lucy, una conejita que falleció, junto a Charly y Masmelo. Foto: Roberto Peñafiel/Narices Frías


En junio, Fausto decidió que era hora de darle forma a su sueño y buscó lugares que se dediquen a la crianza de conejos. La tarea no era fácil ya que su intención era encontrar un peludo que se asemeje al de sus sueños y con persistencia lo logró. En Yaruquí localizó el criadero Colitas Felices y allí conoció a Charly, el primero de sus conejitos.

“En Colitas Felices existen varios tipos de especies y así pude dar con Charly, el animalito que es idéntico al conejito de mis sueños. Su apariencia es tan dulce que enamora. Estos animales son tan tiernos que encontrarlo fue dar con lo que faltaba en mi vida”, comenta Miño.

Toby, un perrito rescatado que fue adoptado por la familia de Miño.

Toby, un perrito rescatado que fue adoptado por la familia de Miño. Foto: Roberto Peñafiel/Narices Frías


Luego de pasar varios años sin mascotas, la experiencia de compartir su hogar con animales de compañía fue el sello que la vida del cantante necesitaba y, como en el caso de los conejos, hasta soñaba. “Tras superar los problemas personales que enfrenté en el pasado y conocer a seres maravillosos, como mi pareja Carmen y sus hijos, sentía que necesitaba otro tipo de presencias en mi cotidianidad y fue así como decidí vincularme de nuevo con las mascotas. Eso era lo que me faltaba y gracias a ello hoy siento que estoy completo y feliz”.

Sin embargo, no todo fue fácil. Junto con Charly, Miño también adoptó a Lucy, una conejita pequeña que sería la compañera del macho de raza Castor Rex. Lastimosamente, la peludita no logró adaptarse y murió. Eso obligó a buscar una nueva pareja para el conejito y fue así como conocieron a Masmelo, una peludita diminuta de

Uno de los tres gatos que viven en el hogar del cantante.

Uno de los tres gatos que viven en el hogar del cantante. Foto: Roberto Peñafiel/Narices Frías


Ambas mascotas son la adoración de la casa y de manera especial de Claudia, Nina, Ignacio y Joaquin, los pequeños del hogar. La docilidad y el buen carácter que mantienen los conejos con respecto a otras mascotas hacen que en la vivienda de Miño se viva un ambiente de alegría y juego en donde los animales tienen roles principales.

Cada niña tiene un gato: Principito, Tigresa y Gobolina. Los mininos son su responsabilidad y cómplices de sus ocurrencias. También está Toby, un perro rescatado que fue adoptado por la familia tras sufrir un arrollamiento. El can llegó de forma temporal al hogar, pero la familia se encariñó con el animal y decidieron que se quede.

“Nuestra idea de familia, esta idea que ahora estamos trabajando con Carmen, trata de mostrar a los niños que no necesitan estar por horas junto a un televisor o algún aparato tecnológico cuando tienen un ser vivo a su lado que les puede dar amor y alegría como ninguna otra cosa en la vida. Esa dinámica, ese amor por lo natural es lo que estamos viviendo cada tarde. Es lo que somos y amamos", finaliza el músico.