El clima de estos últimos días en Quito puede llegar a afectar a las mascotas. Las temperaturas muy bajas pueden causar enfermedades. Foto: Pexels.

El clima de estos últimos días en Quito puede llegar a afectar a las mascotas. Las temperaturas muy bajas pueden causar enfermedades. Foto: Pexels.

¿Está el clima muy frío para tu perro?

Redacción Narices Frías (I)

Las bajas temperaturas que se registran en los últimos días en Quito no afectan solo a la vida cotidiana de las personas. Los animales también sufren las consecuencias del frío y pueden enfermarse. Pero, ¿cómo saber cuánto frío pueden soportar los peludos?

Ana Belén Guzmán, médico veterinaria, explica que en los mamíferos el sistema de termorregulación se desarrolla con el tiempo. Es decir, todos nacemos con él, pero a medida que crecemos se fortalece. Por eso los  bebés son más sensibles a la temperatura.

Lo mismo pasa con las mascotas. Cuando son  muy jóvenes o muy viejos pues "estos sistemas ya se empiezan a deteriorar y tienen problemas para regular su el calor corporal”, indica la especialista.

Ahora, esta regulación funciona de forma diferente en los perros y en las personas. Los canes utilizan su respiración. ¿Has visto a Bobby jadear? Pues está tratando de regular la temperatura de su cuerpo. Es posible que tenga mucho calor y necesita hidratarse.

La temperatura normal en los perros varía entre 37.5 a 39.2 grados centígrados, según el portal de medicina veterinaria PetMD. Cuando tienen frío, las mascotas “tratan de exponer en lo mínimo su hidratación, cierran la boca y dejan de jadear”, cuenta Guzmán.

También hay otros mecanismos para conservar el calor. En el organismo existen vasos periféricos que se dilatan o contraen según la temperatura. En el frío se contraen para evitar que la sangre esté en contacto con el ambiente y se enfríe. La idea es que se mantenga lo más caliente posible en los órganos más importantes.

Otro factor que se debe tomar en cuenta es la raza del animal y su genética. Algunos tienen más resistencia al frío que otros y se adaptan a climas extremos como los husky siberianos, alaskan malamutes o mastin tibetano. Esta última, por ejemplo, es una raza antigua de trabajo de los pastores nómadas del Himalaya.

Posiblemente habrás escuchado que algunos animales tienen doble capa de pelo. Pues bien, estas razas son algunas de ellas. Lo que quiere decir es que tienen una capa más corta que está pegada a la piel. También tienen otra que es más larga. ¿Para qué sirve esto? Cuando se mojan, el agua no llega a tener contacto con su piel o con partes más cercanas al cuerpo del animal, por lo que sus funciones vitales no se afectan.

Otros canes tienen menos tolerancia al frío. Los chihuahuas tienen poco pelo y seguramente podrás darte cuenta si necesita abrigarse. Tiemblan, se acuestan acurrucándose como bolitas para mantener su temperatura corporal. También buscan lugares cálidos. Una habitación donde llegue el sol, o un lugar con calefacción serán de su preferencia.

Bueno, y ahora ¿qué hacemos? Mientras la temporada invernal se mantiene, de seguro no quieres que tu mascota tenga frío. Una opción es ponerles sacos. “Si están acostumbrados, no les molesta y no les da ansiedad sí les podemos poner, pero si se desespera es mejor no hacerlo”, recomienda la veterinaria. Lo ideal será darle un espacio abrigado donde pueda estar, puede ser un cuarto dentro de casa, donde no llegue el viento.

Otra recomendación es fijarse en las patas, orejas y cola. Cuando un perro tiene frío, la sangre caliente se va al abdomen y al tórax, donde están los órganos más importantes. Las zonas más expuestas al ambiente suelen estar más frías.