Chloe, la rescatada que se entrena para trabajar con niños con discapacidad 

Gabriela Castellanos
Redactora (I)

No todos los perros callejeros tienen un final feliz. Pero Chloe es muy afortunada. Cuando tenía tres meses fue rescatada junto a sus dos hermanas. Durante un festival de adopciones una familia se enamoró de ella y decidió darle un hogar.

No fue fácil, pero poco a poco lograron convertir a Chloe en una buena compañía y a educarla para que sea equilibrada. En Ecuador se formó con Mauricio Dávila, especialista en perros. Vanessa Vélez, su humana, encontró en esto su pasión y lo que quería hacer el resto de su vida.

Así emprendieron un viaje hasta Austin, Texas (EE.UU.). Ellas ingresaron a un instituto en el que se forman especialistas en comportamiento canino. Allí no solo se formó Vanessa. Chloe también pudo participar en algunas clases y los resultados fueron excelentes.

El agility se utiliza para darle seguridad a los perros y facilitar su adiestramiento. Foto: Cortesía.

El agility se utiliza para darle seguridad a los perros y facilitar su adiestramiento. Foto: Cortesía.

Durante seis semanas aprendió obediencia avanzada y sorprendió a todos con sus habilidades en agilidad y trucos. “Al principio estaba un poco retraída y tímida, pero luego se soltó y realmente se permitió aprender y disfrutar de la experiencia”, cuenta Vélez.

Chloe fue la primera perra rescatada en llegar a Starmark Academy como compañera de trabajo de un estudiante. Su objetivo era prepararse para ser can de asistencia. Durante las clases de obediencia avanzada se empezó a implementar las tareas de un perro de servicio. “Si estoy con niños y ella recibe una orden, debe cumplirla, aunque haya distracciones”, aclara Vélez.

Onyx también recibió adiestramiento. Ella ya encontró una familia. Foto: Cortesía.

Onyx también recibió adiestramiento. Ella ya encontró una familia. Foto: Cortesía.

Además de trabajar con su perra, Vanessa también entrenó a una perra rescatada de un refugio local. De esta forma incentivan la adopción y facilitan el proceso de adaptación a las nuevas familias.

Más allá de lo aprendido, la pequeña mestiza es una perra más segura. Todavía tiene mucha sensibilidad a los sonidos fuertes, pero con el trabajo constante que realiza con su humana esto ya no es un obstáculo para sus actividades. “Aprendió que por más que tenga miedo debe cumplir con los ejercicios”, indica Vanessa.

Luego del curso en Austin, Chloe y su familia viajaron a Lima, donde viven actualmente. Ella está certificada como perro de asistencia y pudo viajar en la cabina del avión en el vuelo hacia Perú. Ahora acompaña a Vanessa a diario en su trabajo y refuerza lo que aprendió en la academia.

Vanessa y Chloe quieren trabajar en Lima con niños con discapacidad. Foto: Cortesía.

Vanessa y Chloe quieren trabajar en Lima con niños con discapacidad. Foto: Cortesía.

Conoce más sobre Chloe en este video: 

Chloe tiene tres años y se prepara para hacer canoterapia. Foto: Patricio Terán / Narices Frías.