Una habitante de Chamanga lleva a su perro una consulta veterinaria luego del terremoto

Una habitante de Chamanga lleva a su perro una consulta veterinaria luego del terremoto. Foto: Cortesía Gabriel Zambrano /PAE

Chamanga no se olvidó de sus animales

Gabriela Castellanos
Redactora (I)

Chamanga, una pequeña parroquia en el cantón Muisne, todavía duerme con temor. El terremoto del pasado 16 de abril de 2016, sacudió no solo las estructuras de las viviendas, sino la vida diaria de sus pobladores. Pese al panorama, los habitantes no se descuidan de sus mascotas.

Protección Animal Ecuador (PAE) llegó a la zona el martes 19, tres días después del sismo. Antes del viaje hicieron un llamado a sus seguidores para recolectar donaciones para ayudar no solo a las personas que resultaron afectadas, sino a los animales que lograron sobre vivir. Partieron con alimento e insumos médicos hacia la costa. Llegaron a Esmeraldas y luego a Chamanga.

Además de perros y gatos se atendieron otros animales como cerdos.

Además de perros y gatos se atendieron otros animales como cerdos. Foto: Cortesía Gabriel Zambrano /PAE

Establecieron su centro operativo en una de las construcciones que no se derrumbó. Era una escuela que funcionó como consultorio médico e incluso quirófano. “Tuvimos que acomodarnos con lo que había disponible”, dijo Andrés Vera, médico emergencista que viajó con el equipo.

Gabriel Zambrano, comunicador de la organización, contó que uno de los casos en particular le llamó la atención. Sus dueños tenían un negocio en la ciudad que se había derrumbado por el sismo. Las personas que se encontraban ahí evacuaron el lugar pero el animal no se movió. Herido, permaneció en el mismo espacio durante varios días a la espera de sus dueños. “Estaba cuidando el negocio para que no lo saqueen”, explicó Zambrano.

La mayoría de animales presentaba deshidratación y desnutrición

La mayoría de animales presentaba deshidratación y desnutrición. Foto: Cortesía Gabriel Zambrano /PAE

Además de la fidelidad de las mascotas, los dueños también fueron responsables de sus animales. La mayoría de perros, gatos y animales de granja tenían dueño y no estaban abandonados. “Había gente que tenía cuatro o cinco perros y llegaban con todos para que les atendamos”, dijo el representante de PAE.

En total atendieron a más de 200 animales y entregaron bolsas de alimento a sus dueños para que puedan cuidarlos adecuadamente. La mayoría de animales presentaban golpes y heridas por la caída de escombros, deshidratación y desnutrición, agregó Vera.

La fundación es una más de varias que han llegado a las zonas afectadas a brindar su ayuda. Rescate Animal Ecuador de Guayaquil, Camino a Casa, Patitas Callejeras y Acción Animal Ecuador han enviado brigadas a las poblaciones más alejadas para ayudar a los animales afectados.