Aldo recibió entrenamiento en obediencia para poder integrarse a una familia. Foto: Captura.

Aldo recibió entrenamiento en obediencia para poder integrarse a una familia. Foto: Captura.

Aldo fue utilizado para peleas, pero se rehabilitó

Gabriela Castellanos
Redactora (I)

Aldo fue rescatado cuando no tenía esperanzas. Deambulaba en la calle cuando un grupo de voluntarios de la organización Adopta lo recogió. De inmediato notaron que era un perro cariñoso y dulce con las personas y, sobretodo, que estaba agradecido de recibir ayuda.

Para ser un cruce de American Pitbull Terrier y Staffordshire Bull Terrier de tres años, estaba sumamente flaco. Tenía desnutrición severa y varias lesiones en su cuerpo. Sus rescatistas y los veterinarios que lo atendieron dedujeron que se trataban de mordidas. “Presumimos que lo usaban para peleas”, cuenta Sebastián Villalba, de Adopta. Esto se volvió aún más evidente cuando vieron su interacción con otros animales: era agresivo.

“Nosotros no consideramos la eutanasia salvo en casos en los que los animales realmente no puedan recuperarse de alguna enfermedad y estén sufriendo”, aclara el voluntario. Por esta razón decidieron ayudarlo y asegurarse de rehabilitarlo para que tenga una segunda oportunidad.

Antes de tratar este problema había que actuar en sus heridas físicas. En total los médicos tuvieron que realizar cerca de 40 suturas en todo su cuerpo. Su rehabilitación física tomó cerca de tres meses.

Cuando estuvo más estable se decidió contactar con un adiestrador profesional. Andrés Mora, instructor residente en Skylos, ha realizado cursos dentro y fuera del país y ha rehabilitado varios perros con problemas de comportamiento. Él accedió a ayudar a la organización con Aldo.


Durante seis meses recibió entrenamiento y educación en este centro canino ubicado en Marianitas, Calderón. El resultado superó las expectativas de todos quienes lo conocieron. Es estable y sumamente obediente.

Sin embargo, su pasado tuvo un efecto importante en su personalidad. Aunque está rehabilitado, necesita estar siempre bajo la supervisión de una persona. Debe asegurarse de que se ejercite bastante y de que practique los comandos de obediencia aprendidos.

Afortunadamente, esa persona ya apareció. Aldo fue adoptado esta semana y ya se encuentra viviendo con su nuevo humano. Hasta el momento no ha tenido problemas para adaptarse y en pocos días recibirá la visita de su organización para verificar cómo se encuentra.