Abigail tiene tres años y perdió una parte de su rostro por las peleas de perros. Foto: Facebook Victoria Frazier.

Abigail tiene tres años y perdió una parte de su rostro por las peleas de perros. Foto: Facebook Victoria Frazier.

Abigail fue utilizada en peleas de perros, pero eso no le ha quitado su dulzura

Redacción Narices Frías (I)

Abigail vivió una triste realidad durante varios años. Fue rescatada de lo que se sospechaba era una organización de peleas de perros en Florida, Estados Unidos. Esta mezcla de pitbull no participaba en las peleas. Tenía un papel aún más triste. Era utilizada como cebo, un juguete para que otros practicaran sus ataques.

En efecto su condición era terrible. Estaba desnutrida y llena de heridas. Tenía anemia y estaba infestada de pulgas y garrapatas. Era evidente que nunca recibió un trato digno, reportó The Dodo, un medio especializado en noticias de animales.

Era el 13 de noviembre cuando Victoria Frazier se encontró en Facebook con una publicación que pedía ayuda urgente para una perra que tenía una herida muy grande en su rostro. La mujer y su esposo decidieron hacerse cargo de Abigail y la llevaron al hospital Pets First Wellness Center en Estero, Florida.

Abigail fue rescatada en un operativo que desmanteló una organización de peleas de perros. Así llegó a la estación de policía. Foto: Facebook Victoria Frazier.

Abigail fue rescatada en un operativo que desmanteló una organización de peleas de perros. Así llegó a la estación de policía. Foto: Facebook Victoria Frazier.


Había perdido una oreja y tiene un agujero grande a un lado de su cabeza. Seguramente en uno de los ataques un perro se la arrancó. El tratamiento de Abigail requiere varias cirugías y muchos cambios de vendaje para evitar infecciones.

Para cubrir sus gastos se ha creado una página de GoFundMe.  Hasta el momento han recaudado más de USD 10 mil de una meta de USD 18 mil. Diariamente se necesitan USD 300 para cubrir los costos de medicinas y vendas.

El camino a la recuperación de Abigail se documenta en la página de Facebook de Frazier y del centro veterinario que la cuida. La pequeña lleva cerca de 10 días de tratamiento para rehabilitarla no solo física sino emocionalmente.

Pese al trauma que vivió no deja de ser una cachorra dulce dispuesta a dar amor. Aunque todavía tiene algo de dolor, mueve su cola y les muestra agradecimiento a los doctores y rescatistas.

Para evitar que su vendaje se mueva han colocado bandas para la cabeza de varios colores y diseños. Esto también le ha ayudado a sentirse mejor, dijo su rescatista en una entrevista con Fox News.

Si todo sale bien, mañana (23 de noviembre) entrará a su primera cirugía. Luego irá a casa de su rescatista donde continuará su recuperación hasta estar lista para ir a un nuevo hogar.