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El papa Benedicto XVI celebró este miércoles 13 de febrero la primera audiencia general tras el histórico anuncio de que dejará el pontificado el 28 de febrero, en la que agradeció ante más de 10 000 fieles católicos de todo el mundo por sus rezos y su apoyo "en estos días difíciles".

"Sigan rezando por mí, por la Iglesia y por el futuro papa", afirmó Joseph Ratzinger. Después, el pontífice de 85 años ofició la liturgia del Miércoles de Ceniza que da inicio a la Cuaresma y a la que acudieron numerosos fieles.

Ante la gran afluencia de creyentes, los actos fueron trasladados de la basílica de Santa Sabina, en el monte Aventino, a la de San Pedro, mucho más espaciosa. Esta será presumiblemente la última gran celebración litúrgica que oficiará Benedicto XVI. Durante la ceremonia, el secretario del Estado Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, alabó el trabajo y agradeció a Benedicto XVI por su actuación al frente de la Iglesia católica.

El papa ha dado "un ejemplo iluminador a los simples y humildes trabajadores en la viña del Señor", dijo haciéndose eco de las palabras que empleó el propio Joseph Ratzinger tras su elección papal en 2005.

El propio Benedicto fue un trabajador que entendió en todo momento aplicar lo que era decisivo. "Llevar a dios a las personas y a las personas a dios", dijo Bertone. En su primera aparición pública tras el anuncio del lunes, el Papa volvió a insistir en los motivos que lo llevaron a renunciar. Benedicto XVI subrayó que fue una decisión tomada "en plena libertad" y por el bien de la Iglesia. Según sus palabras, es consciente de que ya no tiene la fuerza necesaria para llevar adelante el pontificado. El papa, de 85 años y que encabeza la iglesia desde 2005, comunicó su deseo de apartarse de manera inesperada.

El religioso fue recibido hoy en medio de aplausos de los miles de creyentes presentes en la sala donde se celebran tradicionalmente las audiencias de los miércoles en la basílica de San Pedro.

El Papa avanzó despacio por sus propios medios hasta el sillón. Benedicto XVI se mostró emocionado por los vítores, que lo obligaron a interrumpir su discurso y lo hicieron sonreír tanto a su llegada como al momento de acabar la audiencia. Los fieles habían llegado horas antes a la plaza de San Pedro y llenado hasta el último hueco el espacio reservado al público, de 12 000 personas.

El Papa pronunció palabras referidas a la Cuaresma en varios idiomas, saludando a la vez a las delegaciones presentes, como las de España y países latinoamericanos y la alemana, bastante numerosa. Cada vez, los aplausos volvían a interrumpirlo.

Benedicto saludó con la mano a los presentes pero permaneció sentado. Ratzinger sigue cumpliendo con su agenda pese a haber anunciado su dimisión, que incluye encuentros con obispos y dignatarios extranjeros en los próximos días, anunció el portavoz vaticano, Federico Lombardi. Benedicto XVI recibirá en audiencia al saliente primer ministro italiano, Mario Monti, y al presidente del país, Giorgio Napolitano, antes de terminar su pontificado, según Lombardi. Las reuniones, que fueron añadidas a la agenda del Papa, serán este sábado con Monti -el mismo día en que Benedicto XVI recibirá al presidente de Guatemala, Otto Pérez- y una semana después con Napolitano, el sábado 23 de febrero. Precisamente Pérez Molina se mostró hoy convencido de que ha llegado el momento de un Papa latinoamericano, según dijo en entrevista con la agencia dpa en Madrid. El día antes del final de su pontificado, el 27 de febrero, el Papa celebrará su última audiencia en la plaza de San Pedro. No hay previstos otros actos de despedida. El 28 de febrero, día en que deja oficialmente su cargo a las 20:00 horas, el Papa abandonará ya a las 17:00 horas (16:00 GMT) el Vaticano para ser trasladado en helicóptero a la residencia de verano de los pontífices, Castel Gandolfo. Allí pasará las primeras semanas de retiro, antes de mudarse a su residencia definitiva, un convento de clausura dentro del Vaticano que está siendo reformado en estos momentos. En la mañana del 28 se despedirá en un último acto oficial de los cardenales, dijo Lombardi. No hay previstos más actos para ese día. Entre 15 y 20 días después del 28 de febrero deberá comenzar el cónclave que elegirá a su sucesor. Forman parte del mismo 117 cardenales con derecho a voto, y se espera una decisión antes de Pascua. Mientras tanto, hoy continuaron las reacciones a su dimisión: las víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos en Irlanda vertieron hoy duras críticas a su gestión. "El mayor favor que nos ha hecho a todos es renunciar", señaló la activista Christine Buckley en Dublín. "Me decepcionó que el Papa no viniera a Irlanda después de que los abusos salieran a la luz". En lugar de ello, citó a los obispos irlandeses en Roma para hablar del tema. El primer ministro irlandés, Enda Kenny, lanzó duras críticas contra el Vaticano por su papel en el ocultamiento de abusos sexuales en Irlanda. En 2011, Irlanda cerró su representación diplomática en el Estado Vaticano, aunque lo justificó oficialmente alegando motivos económicos. La institución principal de los musulmanes sunitas, el instituto Al Azhar de El Cairo, señaló hoy que espera retomar el diálogo y mantener "amistosas" relaciones con El Vaticano, tras la ruptura escenificada en enero de 2011 tras las críticas de Benedicto XVI a los gobiernos de Cercano Oriente.

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