Tiempo de lectura: 2' 47'' No. de palabras: 445

El 14to aniversario por la muerte de la princesa Diana de Gales fue conmemorado hoy con escasos arreglos florales y cartas fuera del Palacio de Kensington, en Londres, y sin amplios despliegues en la prensa local, en lo que parece ser una merma en la llamada "Dianamanía".

Sólo un puñado de ramos de flores y cartas en Kensington avivaron el recuerdo de Lady Di, fallecida el 31 de agosto de 1997 en un accidente automovilístico en el Puente del Alma, en París.

La princesa, divorciada del príncipe Carlos, murió junto a su pareja, el multimillonario egipcio Dodi Al Fayed, y el conductor de ambos, el francés Henri Paul.

El Mercedes Benz en el que viajaban la princesa y otras tres personas colisionó violentamente contra uno de los pilares del túnel cuando, al parecer, trataba de eludir la persecución de los paparazzi.

Según informó al día siguiente la Fiscalía de París, Paul estaba en estado de embriaguez y circulaba a 196 kilómetros por hora.

El cadáver de Diana fue trasladado desde París al palacio de Saint James, donde se instaló la capilla ardiente, que durante los días siguiente fue visitada por decenas de miles de personas.

En España, el canal Bio emitió un documental sobre Diana, el primer retrato "completo e imparcial" que se hace de ella y en el que, a falta de su propio testimonio en las redes sociales -que no llegó a conocer- se recogen opiniones de familiares, su círculo de amigos y de quienes la conocieron por distintas razones.

En el documental, miembros de su familia y amigos ofrecen una perspectiva de cómo Diana llenó el vacío emocional de "una vida triste y solitaria, marcada por las inseguridades de su niñez "y del fracaso de su matrimonio con Carlos de Inglaterra, gracias a sus hijos y a las causas benéficas que decidió apoyar.

El cuerpo de Lady Di se encuentra desde el 6 de septiembre de 1997 en un mausoleo en la mansión de Althorp, propiedad de su familia, en Northamptonshire (norte de Inglaterra), donde hoy hubo algunas visitas de seguidores de la princesa.

En abril de 2008, un jurado británico culpó de la muerte de la princesa y de su novio al conductor del vehículo y a los paparazzi que perseguían a la pareja, y echó por tierra la teoría que atribuía el siniestro a una conspiración orquestada por la Corona británica y en especial por el esposo de Isabel II, el duque de Edimburgo, defendida por el millonario egipcio Mohamed Al Fayed, padre de Dodi.

Califique
2
( votos)