Tiempo de lectura: 5' 15'' No. de palabras: 901

Aunque el presidente venezolano Hugo Chávez maneja los detalles de su enfermedad, casi como un secreto de Estado, su aparición la noche del sábado, en cadena nacional, despejó algunas dudas.

La primera, que Chávez no ha vencido el cáncer como su aparato gubernamental en varias ocasiones ha pretendido asegurar. Sobre todo durante la atípica campaña electoral que lo puso, en octubre pasado,   nuevamente al frente del país con las mayores reservas de petróleo del mundo.

La segunda duda que se despejó tiene que ver con el destino inmediato que tomaría Venezuela, en caso de que Chávez no pudiera seguir al frente de su cargo.

La toma de juramento para su  cuarto mandato está prevista para el 10 de enero, aunque no está garantizado que Chávez esté en condiciones de asumir. Más aún cuando el propio Presidente aseguró e que debe someterse a una operación quirúrgica, delicada según expertos, por la reaparición de  células cancerígenas.

¿Cuál será el futuro del próximo gobierno? Chávez ya se anticipó el sábado, al designar como  sucesor a su vicepresidente y canciller, Nicolás Maduro, de 49 años. Él, según Chávez, ocuparía su cargo hasta la convocatoria de nuevas elecciones, donde sería  el  candidato del oficialismo.

“Elijan a Maduro como Presidente de la República, se los pido desde mi corazón” , dijo  Chávez al no descartar su  posible inhabilidad. “Queda totalmente clara la ruta de sucesión de la revolución venezolana”, manifestó el presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León, para quien la designación de Maduro es una “orden indiscutible” de Chávez dirigida al  Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV),  mayoritario en la Asamblea Nacional.

El Mandatario,  quien  antes de su enfermedad  planeaba gobernar hasta el 2030, insistió en la importancia de la “unidad” en el seno de su campo para sacar adelante su revolución  con la ruta definitiva  hacia el socialismo.

Hugo Chávez recibe apoyo en las calles de Caracas

La Constitución venezolana establece que si ocurre la falta absoluta del Presidente antes de la toma de posesión (10 de enero)  se deberá proceder a nuevas elecciones en un período de 30 días y mientras tanto asumirá el cargo el Presidente del Parlamento. Así lo insistió anoche el alcalde de Caracas, Antonio Ledesma, en declaraciones al canal internacional de noticias NTN24.

Para él está claro que Maduro, únicamente puede reemplazar a Chávez hasta el 10 de enero, cuando finalice su actual mandato. Y si el presidente electo no llegara a posesionarse, será el titular de la Legislatura el que abriría una suerte de interinazgo hasta que se realicen nuevos comicios.

Maduro ha ejercido, desde hace   más de seis años,  como canciller de Venezuela. Y en octubre pasado  fue nombrado vicepresidente por el propio Chávez a los pocos días de su tercera reelección.

En sus manos está la continuidad del proyecto socialista, para los seguidores del chavismo. Sin embargo, el líder de la oposición, Henrique Capriles, criticó el plan de la posible sucesión. “En la Constitución no se plantea la figura de la sucesión porque quien decide es el pueblo que tiene la última palabra porque estamos en Venezuela y no en Cuba.

Capriles, quien por primera vez en 13 años logró aglutinar a la oposición, se enfrentó a Chávez en las últimas elecciones. Y pese al entusiasmo de millones de venezolanos, no pudo vencer al aquejado  mandatario cuya popularidad bordea hoy el 60%.

Al aceptar su derrota en las elecciones de octubre, Capriles señaló: “el tiempo de Dios es perfecto”, ante lo cual anunció que  seguirá con la lucha por lo que él considera una nueva Venezuela.

Estas posiciones dejan en claro que la transición en ese país petrolero no será sencilla. Incluso, las agencias de noticias reportan que, según el criterio de varios analistas consultados, no se descartaría una reforma constitucional que lejos de permitir la realización de elecciones inmediatas, consolide la figura de la sucesión directa, donde Maduro ejecutaría una suerte de interinazgo.

Si bien el panorama político en Venezuela arroja ya unas primeras pistas, se desconoce a profundidad el estado de salud del Presidente. Lo único oficial, es que la Asamblea Nacional, con los votos del chavecismo y de la oposición, le concedió una licencia de 90 días para que se realice la cuarta operación en la capital cubana.

El Vicepresidente

Maduro es considerado del ala moderada  del círculo más próximo al presidente Chávez, a diferencia de otros estrechos colaboradores como Diosdado Cabello,  otro nombre que sonaba con fuerza.

El politólogo Ricardo Sucre  destaca las cualidades de Maduro: “No es ruidoso verbalmente,  pareciera  ser una persona  dispuesta al diálogo y  es la
opción de los líderes cubanos Fidel y Raúl Castro”.

Maduro adoptó desde el primer momento y al pie de la letra  el discurso antiimperialista del presidente Hugo Chávez, hostil a Estados Unidos, así como la defensa de los regímenes de Siria o del fallecido líder libio Muamar Gadafi.

Califique
2
( votos)