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El gobierno sirio, acusado por Estados Unidos y sus aliados de haber bombardeado con armas químicas una zona rebelde, juró este martes defenderse de un eventual ataque occidental.

"Tenemos dos opciones: rendirnos o defendernos con los medios que tenemos. La segunda alternativa es la mejor: nos defenderemos", declaró Walid Mualem.

"Arremeter contra Siria no es un asunto fácil. Disponemos de medios defensivos que sorprenderán a los demás", dijo Mualem, que reafirmó que Rusia no abandonará a su país.

"Puedo aseguraros que Rusia no ha abandonado a Siria. Nuestras relaciones continuarán en todos los ámbitos y agradecemos a Rusia su apoyo", afirmó. Por otra parte, Mualem sostuvo que ningún ataque occidental impedirá la victoria del régimen frente a los rebeldes.

"Si creen que así podrán impedir la victoria de nuestras fuerzas armadas se engañan", dijo Mualem, que desafió al mundo a presentar una "prueba" de que el régimen recurrió a las armas químicas.

"Si quieren llevar a cabo una agresión contra Siria, pienso que el pretexto de las armas químicas no es válido para nada. Los desafío a mostrar las pruebas que tienen", dijo Mualem.

Según el gobierno sirio, los expertos de la ONU que investigan un supuesto ataque con armas químicas suspendieron sus tareas hasta el miércoles debido a la falta de garantías por parte de los rebeldes.

La prensa estadounidense indicó el martes que en los próximos días responsables de inteligencia de Estados Unidos van a revelar información que confirmaría la acusación de que el gobierno sirio atacó con armas químicas del 21 de agosto.

Según la oposición el ataque en Moadamiyat al Cham y Ghuta Oriental, zonas controladas por los rebeldes al oeste y este de Damasco, dejó unos 1 300 fallecidos.

El martes, el gobierno británico anunció que estaba preparando planes para un eventual ataque militar contra Siria y convocó al parlamento para debatir sobre el asunto.

Según la prensa estadounidense del martes, el presidente Barack Obama también estudia la posibilidad de un ataque breve y limitado contra Siria.

La opción militar de los occidentales preocupa a Rusia que, por segundo día consecutivo, pidió "prudencia" y advirtió sobre las consecuencias "catastróficas" para la región.

"Los intentos por sortear el Consejo de Seguridad por crear una vez más pretextos artificiales y sin fundamento para una intervención militar en la región causarán más sufrimiento en Siria", señaló el ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

El ministerio ruso reiteró también la "gran decepción" por la decisión de Estados Unidos de postergar una reunión prevista con Rusia en La Haya sobre la crisis en Siria.

Por su parte, el gobierno italiano se pronunció contra cualquier intervención en Siria que no cuente con la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU.

"Italia no participará en ninguna solución militar sin mandato de la ONU", dijo ante el parlamento la ministra italiana de Relaciones Exteriores, Emma Bonino.

Estados Unidos tiene pocas esperanzas de obtener la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU debido a la intransigente oposición de Rusia.

"En Siria se utilizaron armas químicas", dijo el secretario de Estado estadounidense John Kerry, sin designar claramente quien las había utilizado.

"El presidente Obama piensa que los que recurren a las armas más atroces contra las población más vulnerables" deben "rendir cuentas", dijo Kerry.

El secretario de Defensa Chuck Hagel dijo por su lado que las fuerzas estadounidenses estaban listas para actuar. Un eventual ataque no duraría más de dos días y permitiría a Estados Unidos evitar una implicación mayor en la guerra civil siria, indicó el diario Washington Post, citando a funcionarios no identificados del gobierno.

La marina estadounidense podría disparar misiles de crucero desde la flota desplegada en el mar Mediterráneo, afirmó por su lado el diario New York Times.

La intervención sería puntual y no buscaría derrocar al presidente Bashar al Asad ni cambiar el curso de la guerra civil en Siria, agregó el diario.

El lunes, los expertos que trabajan en "circunstancias muy difíciles" pudieron "visitar dos hospitales y hablar con testigos, con sobrevivientes y médicos y también pudieron recoger muestras", indicó el secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon.

La misión de la ONU consiste en confirmar si efectivamente se utilizaron armas químicas sin determinar responsabilidades.

Siria recibió el apoyo de Irán, su principal aliado en la región, que advirtió que la "utilización de medios militares tendrá importantes consecuencias no solo en Siria sino también en toda la región".

Jordania, paíse limítrofe con Siria, anunció por su parte que no será una "rampa de lanzamiento" para una intervención militar en el país vecino.

"La posición de Jordania no cambió. El territorio jordano no será utilizado para cualquier operación militar contra Damasco", dijo una alta fuente gubernamental que requirió el anonimato.

Los rumores de intervención militar desplomaron las bolsas de los países del Golfo y también influyeron negativamente en las plazas bursátiles asiáticas.

La bolsa de Dubái perdió 7,01% y la de Kuwait cayó 6,05%, mientras que la de Arabia Saudita, la bolsa más importante del mundo árabe, retrocedía 3%, dos horas antes del final de la sesión.

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