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Silvio Berlusconi sigue haciendo polémica en Italia. Pero esta vez, el ex primer ministro italiano, lo hace al estar representado en una estatua hecha por un artista ruso quien lo ha puesto en una posición muy particular.

El problema surgió el 29 de junio, según lo relata Perugia Today, cuando el crítico de arte Vittorio Sgarbi describió que el escultor ruso, Michail Mish Dolgopov, había colocado una escultura "decididamente provocativa". La obra se encuentra al ingreso de lugar donde está la exhibición y muestra de forma "absolutamente naturalista" a una mujer desnuda inclinada delante de un Berlusconi de bronce practicándole felatio.

La muestra se inició con un agitado “vernissage” porque Sgarbi, director artístico, “gran libertino y defensor de la libertad artística” –como escribió el diario berlusconiano Il Giornale en su edición digital–, declaró que “esto es intolerable: un felatio se practica en privado, no en público”.

Sgarbi ordenó cubrir con una tela parte de la obra, sobre todo “el coso”, como dijo, para evitar un naturalismo bien realista que atrajo una enorme cantidad de gente, desilusionada anoche por la tela que cubría los bronces más sexys.

El escultor ruso se considera ofendido por la censura. “La figura del ex premier está positivamente idealizada y por eso he llamado a la obra “Acto Divino”, afirmó Dolgopolov, en el fondo contento por el éxito mediático del escándalo.

Dolgopolov amenazó con retirar sus enormes esculturas, que llegaron a Espoleto en un camión de 18 metros. Sgarbi dijo que hubiera querido retirar “Acto Divino” antes de que comenzara la muestra, pero que no pudieron por el peso de la obra.

En mayo pasado, los artistas italianos Antonio Garullo y Mario Ottocento develaron una estatua, también polémica, de Berlusconi. Esta mostraba a un ex premier italiano, sonriente, con la corbata desatada, la bragueta abierta, el cinturón desatado, la mano izquierda dentro del pantalón y con pantuflas Mickey, en una urna funeraria de vidrio.

Según dijeron los artistas, con el monumento pretendían recrear las señas de identidad que, a su juicio, representa el ideario de Berlusconi y la figura del ex primer ministro.

La estatua de tamaño natural, hecha con resina, del ex jefe del gobierno italiano se expuso en el Palacio Ferrajoli, justo enfrente del Palacio Chigi, sede del gobierno, que en la actualidad ocupa el Ejecutivo tecnócrata de Mario Monti.

Berlusconi embalsamado en la obra 'El sueño de los italianos'

Berlusconi, de 75 años, fue desplazado del poder en noviembre pasado, tras dominar la vida política italiana durante 17 años. Riquísimo 'zar' de la TV privada, empresario de otros mil negocios que lo hicieron figurar entre las fortunas más grandes del mundo en la revista estadounidense Forbes, la pasión de Il Cavaliere por las festicholas y las mujeres, lo han convertido en el más famoso libertino de Italia y Europa.

Tras ganar ampliamente las elecciones de 2008, Berlusconi cayó en una crisis de omnipotencia que un año después llevó a su segunda esposa, Veronica Lario, a denunciar que el marido organizaba festines con jovencitas, incluso menores de edad, ‘gatos’ de la vida nocturna y amigos complacientes.

Escenarios de los festines, que él niega como tales, eran sus lujosas residencias en Cerdeña, Roma y Milán. El último de los escándalos trajo las peores consecuencias para el entonces jefe del gobierno italiano.

Berlusconi también fue denunciado por incitar a la prostitución a una menor, la marroquí conocida como Ruby, y de abuso de poder. El proceso judicial al Berlusconi de carne y hueso sigue adelante en Milán.

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