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En Argentina se afirma que la elección de Francisco, el primer papa argentino y latinoamericano, ha revitalizado la presencia de la Iglesia y las expresiones de fe.

Aunque todavía es prematuro para que se consolide una tendencia definitiva, un informe del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones revela que 53% de los sacerdotes percibe un aumento de las personas que se acercan a la Iglesia y se confiesan. El "efecto Bergoglio", reflejado en un sondeo entre 200 sacerdotes y religiosos, muestra que ese crecimiento es "consistente", según 43.8% de los curas consultados.

Pese a esto, el estudio más amplio sobre las "Creencias y actitudes religiosas en la Argentina" de 2008 establece que 91.1% de la población se considera creyente, aunque solo 76.5% se definió católico, 9% evangélico y 11.3% manifiesta ateo, agnóstico o sin ninguna religión. El 1.2% adhiere a los Testigos de Jehová y el 0.9% se proclamó mormón.

En Colombia, una encuesta contratada por diario El Tiempo en diciembre de 2011 y realizada por la firma Datexco, concluyó que 8 de cada 10 ciudadanos se proclamaron católicos. Sin embargo, la misma investigación, realizada en las principales ciudades del país, evidenció que muy pocos viven una fe realmente comprometida y que la religión católica es, en la mayoría de casos, simplemente, una herencia familiar que no siempre se lleva a la práctica.

Por ejemplo: solo 45% va a misa los domingos, 20% acude a la iglesia únicamente a ceremonias especiales y apenas 28% lee la Biblia, y de vez en cuando.

Respecto a Venezuela, la institución no ha abandonado su vocación pastoral ni se ha alejado de la comunidad, pero la comunidad sí ha migrado hacia otros credos. Un estudio del Laboratorio de Ciencias Sociales mostró que, en 1987, 85% de los venezolanos era católico y, en 2011, la cifra había bajado a 75%. A la par, los cristianos evangélicos crecieron de 7 a 14% en el mismo período.

En abril de 2013 una noticia causó inquietud en Chile: las vocaciones sacerdotales, según cifras de 18 de 33 seminarios, fueron un tercio de las que había en 2002.

Ese año, 71 jóvenes ingresaron a 18 casas de formación mientras que en 2013 ingresaron apenas 24. En un período de 11 años, de 634 estudiantes, solo 56 llegaron al sacerdocio o a los votos perpetuos (en el caso de las congregaciones religiosas). Entre 1985 y el año 2000, en cambio, el 33% de los postulantes fue ordenado sacerdote, lo que concuerda con las cifras internacionales de ese mismo período, según datos entregados por el rector del Seminario Pontificio Mayor, padre Fernando Ramos.

Menor apego a la religión
El investigador y profesor de Teología brasileño Paulo Fernando Carneiro de Andrade, explica que la reducción del catolicismo en el mundo está conectada a la pluralización y a la secularización, fenómeno en que el hombre vive en un mundo muchas veces prescindiendo de la religión.

Según él, mientras en Europa la secularización llevó al crecimiento del ateísmo, en Brasil llevó a la diversificación: "Aunque haya en el imaginario un país religiosamente plural, en verdad Brasil continúa siendo un país fuertemente cristiano. Sumando el catolicismo, las religiones evangélicas y los sin religión, da en torno a un 95% de la población", explicó.

Además, considera que aunque los principios sean los mismos, la diferencia para el catolicismo está hoy en la forma de comunicarse con los fieles. "Este es el desafío pastoral, como evangelizar esa sociedad ahora plural. Es algo sobre lo que el papa Benedicto XVI ya insistía, que la Iglesia necesita también hablar para fuera, desarrollar la capacidad de escuchar. El diálogo ha sido también tema muy importante en las homilías del papa Francisco", comentó.

Volver a ser comunidad...

En Costa Rica los seguidores del catolicismo han disminuido en los últimos años, pues en 1999 representaban el 73% de la población. Actualmente, de acuerdo con una reciente encuesta de la empresa consultora Unimer, 57% de la población mayor de 18 años se declara católica. La caída fue más abrupta a mediados de los noventa, producto de escándalos económicos y sexuales de la Iglesia que llevaron a dos sacerdotes famosos a la cárcel.

Para atraer a fieles, actualmente la Iglesia Católica costarricense ha emprendido una labor de renovación acercándose a la gente y creando una idea de comunidad. "Es algo que la Iglesia no hacía antes, estamos impulsando el diálogo y acercamiento", dijo el sacerdote Roberto Salazar.

La iniciativa se ha implementado de forma diferente en las comunidades. Por ejemplo, en una zona marginal de la capital, el presbítero Alfredo del Toro decidió hacer las misas en la calle y hasta llevar mariachis para incentivar la participación de los vecinos.

Los datos de Unimer muestran que para el 96% de la población, Dios es importante en su vida, lo cual indica que muchas personas aunque no pertenecen a ninguna religión sí tienen alguna creencia espiritual. "El tema de Dios no es el problema, la gente cree en Dios. El tema es la Iglesia", concluye el presbítero Salazar.

"El tema de Dios no es el problema, porque la gente cree en Dios. El tema es la Iglesia".

Roberto Salazar Sacerdote costarricense

(*) Todo este reporte tuvo la participación de: La Nación (Argentina), O Globo (Brasil), El Mercurio (Chile, El Tiempo (Colombia), La Nación (Costa Rica), EL COMERCIO (Ecuador), El Universal (México), El Comercio (Perú), El Nuevo Día (Puerto Rico), El País (Uruguay) y El Nacional (Venezuela).

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