Tiempo de lectura: 4' 8'' No. de palabras: 682

Una multitud de católicos argentinos respondió hoy al llamado del papa Francisco y rezó por él en la catedral de Buenos Aires y en iglesias de todo el país, en la primera de las tres jornadas de oración convocadas por la Iglesia argentina para celebrar su nombramiento.

Con banderas vaticanas, chapas y fotografías del nuevo pontífice, centenares de personas participaron en el interior de la abarrotada catedral porteña de la misa oficiada por el Nuncio Apostólico en Argentina, el suizo Emil Paul Tscherrig.

Tscherring pidió a los feligreses caminar junto al Papa "a la luz de Cristo" y alabó "las altas cualidades espirituales y humanas de este arzobispo inteligente y lúcido, hombre de Iglesia, simple y humilde, cercano a la gente y sin pretensiones".

En el exterior del templo católico otras 200 personas siguieron la retransmisión de la ceremonia litúrgica a través de una pantalla gigante e irrumpieron con vítores y un fuerte aplauso cuando Tscherring mencionó al santo padre, oriundo de Buenos Aires.

Dentro y fuera eran pocos los que no caían en la tentación de sacar fotografías y grabar la ceremonia con sus teléfonos móviles.

"Es histórico. Ni Mundial (de fútbol) ni nada, para mí la elección de (Jorge) Bergoglio como papa lo supera todo", dijo emocionado Alberto Fernández, veterano de la guerra de las Malvinas.

Entre los asistentes a la ceremonia había decenas de turistas latinoamericanos, estadounidenses y europeos, incluso de credos distintos al católico, como los jóvenes israelíes Shonn y Ahuva.

"Somos judíos, pero creemos que es una suerte estar en Argentina estos días y vivir un momento tan histórico para los cristianos", explicó Shonn, quien confió en que el nuevo jerarca de la Iglesia católica propicie "un mayor entendimiento" entre las distintas religiones.

Los jóvenes eran minoría entre los centenares de asistentes a la misa en la catedral porteña, aunque se espera que su presencia aumente mañana, en la vigilia nocturna para mantenerse en vela hasta la asunción de Francisco, prevista para las 05:30 (08:30 GMT) del martes.

"Es un orgullo para mí que el Papa sea de nuestro país. Además, yo me recibí en Entre Ríos en un colegio de San Francisco de Asís, así que conozco su vida y su humildad y creo que es un muy buen ejemplo", relató Josefina, universitaria de 19 años.

Para esta estudiante, la designación del nuevo Pontífice es una oportunidad para que muchos jóvenes "recuperen la fe y, sobre todo, para que ayuden a los más necesitados, como hizo San Francisco de Asís".

El rector de la catedral porteña, Alejandro Russo, mostró su satisfacción por la efusiva respuesta de los argentinos al nombramiento de Bergoglio como obispo de Roma y anunció que el papa enviará a su ciudad natal su anillo cardenalicio.

"(El pontífice) hizo enviar hoy un sms pidiendo que se bendiga a los fieles en su nombre y dijo que manda de regalo para Buenos Aires el anillo cardenalicio", desveló Russo a medios locales tras la ceremonia.

La catedral porteña, engalanada con banderas argentinas y vaticanas, será el centro de los "tres días de oración" por el pontífice convocados por el Arzobispado de Buenos Aires, pero la "papamanía" se ha extendido a toda la ciudad y también a otros puntos del país.

"Vino mucha gente, no sé decir cuánta, pero fue muy emocionante, casi no se cabía", declararon fuentes de la iglesia Virgen de Caacupé, en el asentamiento informal "Villa 21" del barrio porteño de Barracas.

También en la Basílica de Luján, patrona de Argentina, se registró una afluencia de fieles superior a lo habitual en la misa dominical de mediodía.

Las jornadas de oración por el papa incluyen una vigilia, el lunes, y concluirán el martes, tras la entronización del exarzobispo de Buenos Aires, hoy Francisco.

Califique
2
( votos)