Motín destapa problemas de fondo
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La huelga de los policías en Bahía (noreste) refleja el malestar de una corporación históricamente mal paga y pone en evidencia la necesidad de modernizar esta fuerza que aún utiliza métodos heredados de la dictadura militar (1964-1985), según analistas.
El gobierno de Bahía intensificó ayer las negociaciones con unos 200 policías militarizados en huelga y sus familias que ocupan desde hace ocho días el Parlamento local, y durante los cuales se han registrado 115 asesinatos a unos días del Carnaval.
Estos policías militarizados armados (la PM, a cargo del mantenimiento del orden en Brasil, que se rige como un cuerpo militar pero no depende del Ministerio de Defensa) prometieron “resistir” si son desalojados por la fuerza. Más de mil soldados rodean el Parlamento desde el domingo.
Brasil tiene una de las mayores tasas de homicidios del mundo -unos 40 000 por año, según el Ministerio de Justicia-, dos tercios cometidos con armas de fuego. A esta violencia se agrega la impunidad de los criminales y la corrupción policial.
“En Brasil, el policía es mal pagado y esto abre la puerta a la corrupción. Está mal preparado y es violento y eso genera mucho miedo en la población. No ha sido educado para la democracia, sigue siendo un producto de la dictadura militar”, dijo a la AFP Walter Maiorevitch, ex secretario nacional antidroga. “Brasil no puede aún garantizar la seguridad pública en un Estado federal. Son 27 estados dotados de sus propios
organismos policiales y judiciales que no se comunican entre ellos”, añadió Maiorevitch.
Existen tres tipos de fuerzas de seguridad en Brasil: la Policía Federal (PF) -la mejor formada y la mejor pagada- y las policías civil y militar de cada uno de los 27 estados. Un proyecto de unificación de las policías civil y militar duerme hace años en el Parlamento.
“Tenemos un problema histórico de baja remuneración. Hubo promesas hechas durante la campaña electoral y luego (la presidenta) Dilma Rousseff retrocedió. Esto generó insatisfacción en la Policía”, dijo Sandro Costa, de la ONG Viva Río, que milita por la paz y el desarrollo social.
Según Costa, “la tendencia es que las reivindicaciones de los policías aumenten” porque en los últimos meses la PM de los estados de Minas Gerais, Santa Catarina, Ceará y Sao Paulo ya hicieron huelga y obtuvieron promesas de reajustes salariales hasta 2015. “Ahora Río se prepara;
un llamado a huelga fue lanzado para el viernes”, añadió Costa. Brasilia, la capital, es quien posee los mejores salarios, mientras los de Río se
hallan entre los más bajos, 1 200 reales (700 dólares).
Para la experta en violencia Alba Zaluar, de la Universidad del estado de Río, es evidente que la estructura militar de la PM y los bomberos (que en Brasil están armados) no funciona más. “Su formación es para la guerra, no para proteger al ciudadano. Deben tener otra formación, con un plan de carrera. Son militares, no pueden sindicalizarse”, acotó.


