Indígenas y gobierno acuerdan dialogar y cesan protestas en Panamá
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El gobierno y los indígenas panameños que rechazan la minería y las hidroeléctricas en sus territorios llegaron a un acuerdo este martes para poner fin a las protestas que se han cobrado la vida de al menos dos personas y seguir dialogando, informaron los participantes.
"Ganamos. Por la buena voluntad hemos llegado al acuerdo San Lorenzo I", anunció el mediador y obispo de Chiriquí, José Luis Lacunza, tras seis horas de negociaciones entre el gobierno y la dirigencia indígena en la ciudad de San Lorenzo, en la provincia de Chiriquí (oeste).
"Cuando nos sentamos a dialogar podemos logra cosas", dijo el ministro de la Presidencia Jimmy Papadimitriu.
"Nuestros objetivos y nuestro pueblo dormirán en paz", dijo el dirigente de la Coordinadora por la Defensa y Derechos del Pueblo Ngöbe-Buglé Rogelio Montezuma.
El gobierno y los indígenas se comprometieron a "reiniciar un diálogo” de cara a discutir, con la intermediación de la Iglesia Católica, y elaborar una ley referente a la minería y las hidroeléctricas en los territorios indígenas.
El acuerdo estipula también la "liberación inmediata de los detenidos” sin que se les formulen cargos y la no persecución a los dirigentes indígenas; la indemnización a las víctimas de la "represión policial”; el retiro de la Policía antidisturbios de las áreas en conflicto y el final de las protestas, entre otros puntos.
La etnia Ngöbe Buglé inició el 30 de enero las protestas, con bloqueos de carreteras estratégicas del país, para exigir que un proyecto que debate el Congreso prohíba la construcción de hidroeléctricas y la explotación de minas en sus comarcas.
El gobierno dice estar dispuesto a prohibir la minería en las comarcas indígenas, pero no los proyectos hidroeléctricos, porque -afirma- ello implicaría un sobrecosto anual de 200 millones de dólares al Estado para suplir la demanda energética, diferencia que sigue patente.
"Mi pueblo no se va a doblegar hasta que no haya una ley especial. No queremos hidroeléctricas y no queremos minas", reiteró la cacique Silvia Carrera, quien encabezó la delegación indígena.
"Nosotros nos comprometimos en prohibir la minería dentro de la comarca (y) estamos dispuestos a discutir de qué forma se puede proteger los recursos hídricos siempre y cuando no afecte la seguridad nacional ni la seguridad energética de nuestro país", dijo por su lado Papadimitriu.


