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La Asamblea Nacional de Panamá aprobó hoy en tercer y último debate una ley que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas a las mujeres embarazadas para prevenir la proliferación del síndrome de alcoholismo fetal, y multará a los negocios que no prevengan sobre este mal.

En un comunicado, el Parlamento explica que "estas medidas de prevención incluyen prohibir el expendio de licor a mujeres embarazadas y obligar a estos establecimientos ubicar en un lugar visible avisos que adviertan sobre los riegos de ingerir alcohol en el periodo de gestación".

La legislación establece multas de 100 a 500 dólares a todo negocio que no exhiba este aviso y en caso de reincidencia, la sanción puede ascender hasta los 1.000 dólares.
Explica que "los dineros producto de las sanciones serán invertidos en programas de prevención del síndrome de alcoholismo fetal".
La ley 411 "promueve campañas de prevención sobre ese síndrome, considerado un grupo de defecto de nacimientos causados por la ingesta de bebidas alcohólicas", explica la fuente.

De acuerdo con el documento, son manifestaciones asociadas al síndrome el retardo mental, hiperactividad y déficit de atención, defectos faciales, problemas de aprendizaje, desórdenes de alimentación, entre otros.

La norma, que debe ser sancionada por el presidente panameño, Ricardo Martinelli, para entrar en vigor, también establece que los ministerios de Salud, Desarrollo Social y Educación, diseñarán conjuntamente programas y estrategias en los colegios referentes a educación sexual y consumo de alcohol a menores de edad, a fin de evitar la procreación prematura y la adicción.

Respecto al tema, la parlamentaria oficialista Marylín Vallarino sostuvo que había que legislar a favor de esos niños que no pidieron nacer, pero por irresponsabilidad de algunas madres llegan al mundo con problemas de discapacidad.

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