Utilizar la computadora en la cama hasta altas horas de la noche confunde los procesos del sueño en el cerebro, además de convertir el espacio de descanso en una área de estrés. Foto Referencial: Pexels

Hoy, YouTube es uno de los mayores proveedores de contenidos del mundo y ofrece tanto contenidos diversificados a los usuarios como posibilidades de pauta directa a los anunciantes. Foto Referencial: Pexels

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La TV ‘on line’ ya se mira sin wi-fi

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Netflix marcó la pauta. En 1997, era una pequeña compañía creada por dos ingenieros de software, cuya finalidad era la renta de películas en DVD por Internet y, también, en un formato entonces experimental: en línea.

Reed Hastings, uno de los fundadores de Netflix, se acercó a los directivos del gigante del alquiler de películas Blockbuster para proponerles una sociedad. La gran empresa despreció la idea de la naciente firma, porque no se ajustaba a su modelo de negocio. Hoy en día, Blockbuster es historia y Netflix está en todo el mundo.

La clave de su secreto fue la posibilidad de ofrecer contenidos por demanda con una tarifa fija. Por una cuota mensual, los usuarios pueden ver en distintos dispositivos el contenido que desean, a la hora que desean y ahora, incluso, pueden hacerlo sin necesidad de una conexión a Internet. Netflix implementó la posibilidad de descargar el contenido para poder mirarlo después, un servicio global ajustado a las necesidades de cada usuario.

Este tipo de estrategia, basada en la tecnología que los usuarios ya utilizan y adaptada a sus necesidades y tiempos, no es algo nuevo de por sí. De hecho, es la base de los servicios de YouTube.

Esta red nació como la idea de Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim, tres amigos que en el 2004 buscaban una forma de facilitar la búsqueda de videos en Internet mediante un sistema similar a los utilizados por sitios de citas amorosas en línea. El concepto evolucionó y se adaptó a las necesidades de los usuarios, al punto de que Google prestó atención y compró el emprendimiento en el 2006. Hoy, YouTube es uno de los mayores proveedores de contenidos del mundo y ofrece tanto contenidos diversificados a los usuarios como posibilidades de pauta directa a los anunciantes.

A escala mundial, otras empresas también se sumaron a este tipo de iniciativas. Es el caso de HBO, que ofrece actualmente en Estados Unidos su servicio HBO Now por USD 14,99. Es una mensualidad que permite mirar el contenido producido por la compañía sin necesidad de contratar un servicio de TV. En Latinoamérica este servicio no está disponible, pero existe la alternativa de HBO Go, un servicio de ‘streaming’ que todavía está atado a la suscripción de un paquete con las operadoras de TV paga regionales.

A finales del año pasado, Directv también decidió incursionar en el ‘streaming’ de su contenido, y comenzó a ofrecer sus contenidos a través de plataformas digitales. Por USD 35 mensuales, los usuarios en Estados Unidos pueden acceder a los contenidos de 100 canales distintos desde sus teléfonos o tabletas, sin necesidad de atarse a un plan para la TV. Este servicio ha sido implementado también en México, a un costo de USD 60 mensuales. No ha habido un anuncio oficial por parte de la compañía que indique que este servicio estará disponible para el resto de Latinoamérica.

En Ecuador todavía no se ha dado un salto total hacia el ‘streaming’ de contenidos. Netflix es la única alternativa de solo ‘streaming’ que está disponible al 100%. Operadoras locales como Directv, Claro, TVCable y CNT ofrecen sus portales de servicio ‘play’, que consisten en plataformas para mirar parte de sus contenidos en línea, como un adicional a los servicios de televisión paga contratados por los clientes.