La primera generación del iPhone salió a la venta en EE.UU. en el año 2007. Foto: Wikicommons.

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Cinco formas en las que el iPhone cambió la industria de los móviles

Estéfano Dávila Ferri

En el año 2005, el 45% de los ingresos de Apple provenían de un producto que poco - o nada - tenía que ver con la computación personal: el iPod.

Esto, sin embargo, no era suficiente para Steve Jobs. Walter Isaacson, su  biógrafo, recoge en su biografía que una de las preocupaciones constantes del fundador de Apple era la posibilidad de que algo pudiera irrumpir en su nicho de negocio, y desbaratar todo lo que Apple había logrado construir.

En esa época, el mercado de las cámaras digitales se reducía poco a poco debido a que los teléfonos móviles ahora traían una de buena calidad, y la gente prefería comprar un solo dispositivo que junte las dos cosas: la capacidad de hacer llamadas y la posibilidad de hacer fotos.

Jobs temía que, eventualmente, los teléfonos móviles llegarían a incorporar la capacidad de reproducir grandes cantidades de archivos de música a sus funcionalidades. Y por eso decidió crear un teléfono que pudiera hacerlo.

Para hacerlo, decidió asociarse con Motorola para crear un teléfono que guardara la sutileza del Motorola RAZR y pudiera funcionar como un iPod.

El resultado fue el Motorola ROKR, un teléfono que no se parecía en nada al RAZR, no se parecía a un iPod, y no podía reproducir más de 100 canciones.

Ante el fracaso de la idea inicial, Jobs tomó la iniciativa de crear junto con su equipo de técnicos y creativos un teléfono que cumpliera con lo que ellos esperaban de uno.

Este dispositivo trajo a la industria de los celulares, y al mundo, una serie de nuevas características que hoy en día son un estándar, pero entonces revolucionaron el mercado.

Tres dispositivos en uno

El iPhone fue creado como un dispositivo que juntaba tres aparatos en uno solo: era un teléfono móvil de última generación; un iPod, capaz de reproducir miles de canciones en formato digital; y un navegador de Internet capaz de recibir correos electrónicos, navegar por mapas, ver videos en línea y más.

Comunicaciones inalámbricas

Esta capacidad de conectar a Internet a los usuarios compactada en un dispositivo que cabía en una sola mano fue una idea revolucionaria. La capacidad de realizar consultas por Internet mientras se estaba en cualquier lugar cambió por completo la forma de entender los teléfonos celulares. Ya no solo hacían llamadas, sino que permitían adquirir nuevos conocimientos en cuestión de segundos. Era como llevar una biblioteca mundial en el bolsillo.

Pantalla táctil

La posibilidad de utilizar el teléfono sin tener que apretar una sola tecla era algo impensable. Con la popularidad de los teclados en los teléfonos Blackberry, y la funcionalidad de Nokia para mandar mensajes cortos mediante el uso de las teclas numéricas, nadie se imaginaba otra alternativa.

En Apple, decidieron cambiar el hardware por el software, y como resultado de años de investigación, lograron crear un sistema informático inteligente, capaz de detectar cuándo los usuarios necesitaban realizar llamadas digitando un número telefónico, cuando deseaban buscar un contacto en el directorio, o cuando simplemente querían escuchar música.

Pellizcando la pantalla

FingerWorks, una pequeña empresa estadounidense basada en Delaware, se encargaba de la producción de 'trackpads' para reemplazar el uso del 'mouse' en los computadores portátiles. Esta empresa también estaba fabricando tabletas con tecnología multitáctil, en las que una de las funciones estrella era la de pellizcar la pantalla para acercar o alejar lo que se desplegaba.

A principios del 2005, Apple adquirió esa compañía, y con ella, muchas de las patentes de movimientos de hoy son un estándar en el uso de pantallas multitáctiles.

Cristal Gorila

La empresa Corning había desarrollado en la década de los sesenta un tipo de cristal creado mediante procesos de intercambio químico que permitían la producción de un vidrio ultra resistente. Sin embargo, nunca le encontraron un uso práctico, así que esa tecnología quedó en el olvido, y no se volvió a producir.

Al menos no hasta que Steve Jobs se reunió con Wendell Week, CEO de Corning. Durante seis meses, Corning se dedicó a fabricar un cristal que no se había creado en cerca de 40 años. Lo suficiente para abastecer a Apple.

¿El resultado? El iPhone fue el primer teléfono en tener una pantalla multitáctil, hecha completamente de Gorilla Glass, un cristal a prueba de rayones y resistente a golpes.