Para llegar a un campamento para monitorear de cerca al volcán hay que ingresar por un costado de la Troncal Amazónica, en la provincia de Sucumbíos. El camino de casi tres horas está lleno de cuestas, terreno pantanoso y vegtación espesa. Foto: Alfredo L
Para llegar a un campamento para monitorear de cerca al volcán hay que ingresar por un costado de la Troncal Amazónica, en la provincia de Sucumbíos. El camino de casi tres horas está lleno de cuestas, terreno pantanoso y vegtación espesa. Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO
Uno de los dos campamentos al que llegan los expertos del Instituto Geofísico se denomina Azuela, y está a un poco más de cuatro kilómetros de distancia del volcán Reventador. El campamento está dentro de la caldera que rodea al coloso. Foto: Alfredo Lagl
Uno de los dos campamentos al que llegan los expertos del Instituto Geofísico se denomina Azuela, y está a un poco más de cuatro kilómetros de distancia del volcán Reventador. El campamento está dentro de la caldera que rodea al coloso. Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO
Treinta minutos adicionales de caminata, desde Azuela, hay que seguir para llegar a una de las ocho estaciones fijas que monitorean el volcán. En ese sitio el equipo de expertos hizo una parada. Está a 2 kilómetros de distancia del Reventador. Foto: Alfre
Treinta minutos adicionales de caminata, desde Azuela, hay que seguir para llegar a una de las ocho estaciones fijas que monitorean el volcán. En ese sitio el equipo de expertos hizo una parada. Está a 2 kilómetros de distancia del Reventador. Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO
La intención de llegar hasta el más reciente flujo de lava que está sobre las faldas del volcán se dificulta por la vegetación y un terreno resbaloso lleno de restos volcánicos.  Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO
La intención de llegar hasta el más reciente flujo de lava que está sobre las faldas del volcán se dificulta por la vegetación y un terreno resbaloso lleno de restos volcánicos. Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO
El equipo del Geofísico intenta hacer mediciones de gases (concentración de azufre en el ambiente) pero el clima no lo permite debido a la nubosidad sobre el volcán, y deciden retornar por precaución. Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO
El equipo del Geofísico intenta hacer mediciones de gases (concentración de azufre en el ambiente) pero el clima no lo permite debido a la nubosidad sobre el volcán, y deciden retornar por precaución. Foto: Alfredo Lagla / EL COMERCIO
ecuador

Visita para monitorear al volcán

14:25 - viernes 04/08/2017
En los últimos años la actividad del Reventador ha sido alta y está caracterizada por explosiones pequeñas y moderadas, flujos piroclásticos pequeños y lava. Por su tamaño no representan una amenaza a las poblaciones cercanas o a la infraestructura local.