Refugiados, migrantes y solicitantes de asilo retenidos en un centro de detención en Tripoli, Libia. El 50% de las personas entrevistadas por MSF en sus barcos de búsqueda y rescate durante 2015 dijeron que fueron detenidos contra su voluntad durante mese
Refugiados, migrantes y solicitantes de asilo retenidos en un centro de detención en Tripoli, Libia. El 50% de las personas entrevistadas por MSF en sus barcos de búsqueda y rescate durante 2015 dijeron que fueron detenidos contra su voluntad durante meses mientras estaban en Libia, por la policía, otras autoridades, por milicias involucradas en el conflicto, por grupos criminales que operan en las ciudades principales o por individuos. Foto: © Ricardo Garcia Vilanova / MSF
Refugiados, migrantes y solicitantes de asilo detenidos cerca de la ciudad de Garabulli, Libia. Encerrados en casas, galpones o en otro tipo de edificaciones, bajo terribles condiciones humanitarias y sin acceso a tratamiento médico, muchas de las persona
Refugiados, migrantes y solicitantes de asilo detenidos cerca de la ciudad de Garabulli, Libia. Encerrados en casas, galpones o en otro tipo de edificaciones, bajo terribles condiciones humanitarias y sin acceso a tratamiento médico, muchas de las personas entrevistas por MSF en sus barcos de búsqueda y rescate durante 2015 dijeron haber sido sometidas con frecuencia a la violencia o a realizar trabajos forzosos. Foto: © Ricardo Garcia Vilanova / MFS
Mujeres a bordo del Aquarius, un barco de búsqueda y rescate gestionado por MSF en colaboración con SOS MEDITERRANEE, esperan a desembarcar en Italia luego de haber sido rescatadas en el mar en junio de 2016. Foto: © Alva White / MSF
Mujeres a bordo del Aquarius, un barco de búsqueda y rescate gestionado por MSF en colaboración con SOS MEDITERRANEE, esperan a desembarcar en Italia luego de haber sido rescatadas en el mar en junio de 2016. Foto: © Alva White / MSF
Con quince años, Fathema huyó de Mogadiscio, Somalia, hace siete meses sin decirle a su familia y viajó sola para llegar a Europa. Fue rescatada por los equipos de MSF a bordo del barco de búsqueda rescate Dignity I. Se había embarcado en un bote de mader
Con quince años, Fathema huyó de Mogadiscio, Somalia, hace siete meses sin decirle a su familia y viajó sola para llegar a Europa. Fue rescatada por los equipos de MSF a bordo del barco de búsqueda rescate Dignity I. Se había embarcado en un bote de madera endeble y atestado, para realizar el peligroso cruce del Mediterráneo desde Libia. Foto: © Anna Surinyach / MSF
Moussa, 15 años, de Costa de Marfil, llora en la cubierta del barco de búsqueda y rescate de MSF Bourbon Argos luego de haber sido rescatado. El 3 de julio de 2015 el Bourbon Argos rescató 104 personas en un bote inflable frente a la costa de Libia en el
Moussa, 15 años, de Costa de Marfil, llora en la cubierta del barco de búsqueda y rescate de MSF Bourbon Argos luego de haber sido rescatado. El 3 de julio de 2015 el Bourbon Argos rescató 104 personas en un bote inflable frente a la costa de Libia en el Mar Mediterráneo Foto: © Christophe Stramba-Badiali / MSF
Los refugiados, migrantes y solicitantes de asilo que intentan desesperadamente salir de Libia deben encontrar el camino hacia las costas del Mediterráneo, en donde se enfrentan a la posibilidad de un largo y peligroso viaje a través del mar. Los botes de
Los refugiados, migrantes y solicitantes de asilo que intentan desesperadamente salir de Libia deben encontrar el camino hacia las costas del Mediterráneo, en donde se enfrentan a la posibilidad de un largo y peligroso viaje a través del mar. Los botes de los traficantes comúnmente son pequeños y casi siempre están sobrepoblados, poniendo a los pasajeros en peligro de sufrir deshidratación, asfixia, quemaduras de combustible y hasta ahogamientos. Los botes no son adecuados para cruzar el mar y llegar a las costas de Europa y, si no hay un rescate, los pasajeros se enfrentan a una muerte segura. Foto: © Christophe Stramba-Badiali / MSF
Los equipos de MSF a bordo de los tres barcos en el Mediterráneo siguen atendiendo y siendo testigos de las consecuencias físicas y psicológicas de la violencia que han sufrido las personas que escapan de Libia. A pesar de que puede ser difícil identifica
Los equipos de MSF a bordo de los tres barcos en el Mediterráneo siguen atendiendo y siendo testigos de las consecuencias físicas y psicológicas de la violencia que han sufrido las personas que escapan de Libia. A pesar de que puede ser difícil identificar definitivamente un trauma psicológico en el breve periodo de tiempo que pasan a bordo de los barcos, la evidencia de la violencia física es inconfundible y está relacionada con las detenciones, la tortura y malos tratos, incluyendo la violencia sexual. Foto: © Christophe Stramba-Badiali / MSF
Todas las personas que buscan asilo deben tener derecho a que su petición sea escuchada y evaluada. Sin un sistema de asilo adecuado en Libia, la gente que busca protección no puede ser procesada de acuerdo con el derecho internacional y regional de refug
Todas las personas que buscan asilo deben tener derecho a que su petición sea escuchada y evaluada. Sin un sistema de asilo adecuado en Libia, la gente que busca protección no puede ser procesada de acuerdo con el derecho internacional y regional de refugiados. Puesto que Libia no es parte de la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, y es un país que va saliendo de una crisis humanitaria, los países de la Unión Europea no pueden asumir que estos derechos son respetados. Por esta razón, los países de la UE no deberían negar a las personas la oportunidad de llegar a Europa. Foto: © Alva White / MSF

Atrapados en tránsito

15:57 - viernes 29/07/2016
Desde que Médicos Sin Fronteras (MSF) comenzó sus operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo el año pasado, sus equipos han rescatado a más de 25 000 personas de botes en peligro. Independientemente de su país de origen o sus razones para intentar llegar a las costas de Europa.