Tiempo de lectura: 5' 28'' No. de palabras: 874

No es lo mismo vivir para hacer música que vivir de ella. La dificultad de sostenerse económicamente desde esta actividad es una realidad a la que muchos artistas nacionales están enfrentados. Las fuentes de ingreso para un artista local son limitadas.

Los réditos económicos que pueden generar el uso y explotación de las obras musicales incluso es un tema poco conocido entre muchos artistas. El reggaetonero Mr. Wilson, por ejemplo, recuerda que en los inicios de su carrera en 1999 no registraba la autoría de sus canciones y sus ingresos dependían de los acuerdos con su mánager. Fue desde hace dos años que empezó a monitorear la publicación de sus canciones en diferentes medios y a recibir regalías por ello.

La Ley de Propiedad Intelectual regula el uso y explotación de las obras protegidas por derechos de autor. En el caso de la música, la reproducción de una obra en un evento en vivo, en la radio, en la televisión, que se use como parte de un comercial o de una película o que se escuche en cualquier tipo de local comercial está generando automáticamente una retribución económica para su autor.

El pago de estas regalías es anual, a través de una licencia, y está sujeto a una tabla que diferencia el tipo de negocio o medio en el que se reproduce con fines comerciales.

"El pago de los derechos de autor representa parte del salario que recibe un autor o compositor por su creación", resume Troi Alvarado, presidente de la Sociedad de Autores y Compositores Ecuatorianos (Sayce). Este es el ente encargado de la recaudación y distribución de estos recursos. En los últimos tres años el monto de recaudación pasó de USD 1 285 703 (2010) a USD 2 264 266 (2012).

Alvarado explica que los gastos administrativos se redujeron a cerca del 30% de los ingresos, lo que permitió entregar más recursos a los artistas e incluso reforzar un fondo social, con seguros de salud y vida y otros incentivos.

Fuera de los gastos administrativos, en el 2012 se distribuyeron USD 1 700 285 en pago de regalías. Menos de la cuarta parte de ese monto (USD 303 336) se repartió entre los músicos nacionales y el resto se transfirió a otras sociedades que representan a los músicos extranjeros. En el pago de la licencia no se hace distinción sobre un músico nacional o extranjero, el monto recaudado se distribuye según el número de veces que una canción suena en la radio. De ahí que Alvarado asegura que mientras más música producida en el Ecuador suene en eventos y negocios, más ingresos recibirá el artista nacional.

El músico ecuatoriano Ricardo de la Cuesta explica que el pago de regalías representa alrededor del 15% de los ingresos totales que percibe la agrupación Anima Inside, a la que pertenece. La principal fuente de ingresos está en los conciertos, venta de discos y convenios por el uso de sus temas con marcas comerciales. Antes de formar parte de la Sayce , la banda negociaba independientemente las regalías de sus obras.

Más que la cantidad -asegura el músico- es importante que se reconozca a los autores y compositores musicales como creadores de un producto cultural.

Rubén Barba, autor de la canción A mi lindo Ecuador, coincide con De la Cuesta y asegura que el reto para los nuevos compositores es mejorar la calidad del nuevo contenido musical. Vinculado a Sayce desde hace 20 años, ha reci­bido varios cheques por pago de regalías aunque hasta hace unos años no sabía exactamente de dónde provenían esos ingresos.

La entidad maneja un sistema de monitoreo que contabiliza la cantidad de reproducciones en diferentes medios y formatos para calcular la distribución de réditos. En los locales comerciales se hacen inspecciones.

También hay artistas que administran sus ingresos de forma independiente. El músico Diego Vásquez, de Reskate, explica que las regalías que ingresan a la banda provienen directamente de la venta de discos y de los conciertos. Admite que es una desventaja no recibir retribuciones por la difusión de su música en radios o en televisión. Aunque reconoce que el pago de regalías no representa un gran porcentaje de ingresos, asegura que se convierten en un incentivo para crear más obras.

La Sayce

  • La Sociedad de Autores y Compositores del Ecuador se encarga de administrar los derechos económicos que resultan de la utilización de las obras musicales de autores nacionales y extranjeros. La próxima distribución será a inicios de octubre.
  • Hasta el 2013, la entidad tiene registrados 1 600 socios a escala nacional. También es representante de cerca de 3 millones de artistas en el extranjero a través de convenios con diferentes asociaciones.
  • Con oficinas en 10 ciudades, el sistema de inspección y recaudación alcanza una cobertura del 40% a escala nacional.
  • Las licencias se pagan anualmente, de acuerdo con una tabla que diferencia el tipo de uso y local en el que se reproduce una obra. El IEPI es el ente de control.
Califique
2
( votos)