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El Fénix de Oro, un ‘cupcake’ en venta por 800 euros (1 000 dolares) en Dubai, se jacta de ser la torta individual más cara del mundo, elaborada con chocolate y escamas de oro de 24 quilates.

El Golden Phoenix se ofrece en la pastelería de las grandes tiendas Bloomsbury’s del Dubai Mall.

Sin duda, resulta una pequeña obra maestra de calidad culinaria: chocolate italiano, vainilla ugandesa, manteca, harina y fresas rigurosamente orgánicas.

Además del oro, naturalmente, colocado en forma de finos velos y escamas comestibles.

Esta característicamente es lo que hace único al cupcake: a diferencia de intentos precedentes de realizar la torta más preciosa del mundo, incluyendo una con diamantes engarzados, el Fénix de Oro es comestible hasta en su menor detalle.

Servido en un plato con ribetes de oro, con cuchara de oro ya llena de mousse de chocolate y fresas semicubierto de glasé de oro, la opulenta delicia -para el paladar y para los bolsillos- se vende desde hace poco más de un mes en el mayor centro comercial de Medio Oriente.

Sin embargo, por el momento los pedidos no fueron tan entusiastas como se esperaba en el lanzamiento del preciado “cupcake”. Difícil decir si la cautela en la compra se debe a los tiempos de espera (48 horas desde que se lo encarga), al alto costo o a la conciencia de la irreverencia frente a la crisis económica mundial, cuando la carencia de alimentos mata a miles de niños en todo el mundo.

Con el costo de un solo Fénix se podría alimentar a 1 850 niños, según el Programa Alimentario Mundial (PAM) , que sin embargo agradeció a Bloomsbury y a los creadores de la torta por sus objetivos caritativos.

El 50 por ciento de los beneficios por la venta de los ‘cupcakes’, en efecto, será destinado a los programas de apoyo a los hambrientos que realiza el PAM en todo el mundo.

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Dubai en particular tienen experiencia en récords y extravagancias en el campo del lujo: desde el hotel Burj al Arab, de siete estrellas, hasta los tatuajes de oro y las “madeleines au truffé”, un chocolate de 250 dólares vendido en un lecho de perlas y envuelto en una cajita dorada revestida de seda.

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