‘Pescador’ fue aplaudida en San Sebastián
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El domingo se estrenó en San Sebastián la película de Sebastián Cordero, ‘Pescador’. Los medios locales hablan de ella como el filme latino más aplaudido en lo que va del festival. El director ecuatoriano y el actor Andrés Crespo dialogaron vía teléfono con EL COMERCIO minutos después del estreno.
Cordero quedó contento. Descubrió que la película funciona con público. “Fue emocionante estar en la sala y ver que los espectadores reaccionaron en todo momento. Al término de los créditos, la gente empezó a aplaudir con mucho entusiasmo”.
La sala marcó lleno completo y la fila que se formó a la entrada fue “larguísima”, relató el cineasta. Pudo ver emocionado que los primeros espectadores de esta producción conectaban con su cuarto largometraje. Tal vez porque -cree- es una de los trabajos “más accesibles” que ha hecho. Cordero es querido en el festival más prestigioso de España. Todos sus filmes se han presentado allí y el año pasado dirigió el jurado de Horizontes Latinos.
Ahora compite en esa sección con otras 12 películas, la mayoría sudamericanas. Pese a que ‘Pescador’ utiliza un lenguaje coloquial, con expresiones muy manabitas y guayaquileñas, la cinta conectó con el público. “De hecho parte de la gracia del personaje principal, Blanquito, es su manera de hablar. Pese a ello la gente funcionó muy bien. Entendían los momentos cómicos y los de tensión. Seguro hay sutilezas que no se percibían, pero dudo que sea un problema”.
La define con una película de carretera, eso sí con un tono “cómico, bizarro y fuera de la norma”. El ecuatoriano propone un trabajo más ligero que sus anteriores y con más humor. Ingredientes que ayudan a hacerla más perceptible. Y encarga en Blanquito - interpretado por el guayaquileño Andrés Crespo- el peso de esa empatía. “Él es muy divertido, auténtico y de alguna forma logra que nos pongamos en sus zapatos”, subraya Cordero.
Crespo no tiene formación actoral. Escribe guiones y hace cortometrajes, pero lo de la actuación es instintivo. Para interpretar a Blanquito, leyó“bastante” sobre el personaje y se concentró. “Fue un proceso bastante personal, fue pensar mucho en Blanquito y ser uno mismo con un personaje metido dentro”, señala. Dice que disfruta cada instante de la filmación.
Siente envidia de Blanquito (risas). Aunque también ve en él algo suyo. “Nos parecemos desde la perspectiva de buscar que pase algo en tu vida que te entregue libertad. No es tan difícil tratar de ser libre. Busco triunfar, pero no en el sentido económico sino de libertad”.
Lo que no le envidia es perder la cabeza por amor. “¡Uy!, yo he sufrido mucho con las mujeres, a veces pueden ser muy esclavizantes”, dice riendo.
A Sebastián Cordero le define como un director “increíble, estricto y riguroso”. “Es un honor haber trabajado con él”.
San Sebastián servirá de escaparate para muchas cosas. Atraer taquilla y buscar quien la distribuya, entre otras. En Europa todavía no tienen distribuidora.
Ahora Cordero y su equipo se centran en el estreno de Ecuador. “Siento que puede ser bastante fuerte e interesante porque creo que los ecuatorianos van a conectar mucho. No topa el tema de la violencia, opta por un tono mucho más alivianado”.
El director ya tiene nuevo proyecto. Será el primero en ciencia ficción y en inglés. ‘Europa’ explora el encierro de seis personas en un espacio reducido. “Serán personajes fuertes, lo cual aporta calidad interpretativa”. No tiene miedo de atreverse con un género difícil, temido por otros colegas. “Si fuera por no asumir riesgos, no me habría hecho cineasta”.
Cordero se alegra de los buenos vientos que soplan para el cine de su país. La causa de este florecimiento -afirma- es la aún joven Ley de Cine, que ha permitido a los creadores acceder a recursos públicos y al Fondo Ibermedia.


