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A un lado quedaron los gestos y dulzura infantiles que lo hicieron uno de los actores más queridos de la pantalla grande de los noventa. En ese entonces era un ser divino, ‘Mi pobre angelito’ mejor dicho -tal cual titulaban las dos cintas que lo hicieron la figura del cine para pequeños-.

En cambio en la actualidad, y a pocos días de cumplir 32 años (el próximo 26 de agosto), Macaulay Culkin es un ser que ha dejado que las nubes de su cielo cinematográfico se oscurezcan por el humo de la marihuana. Por ahí un rastro blanco aparece, pero es debido a la supuesta ingesta de drogas como la heroína o de su analgésico favorito: la oxicodona (esto confirmado luego de que su padre exhibiera unas fotos en las que echa la culpa a este medicamento).

Completamente deteriorado y con un cuerpo enflaquecido al máximo, Culkin pasa estos días encerrado en su casa de Nueva York. Mientras tanto, Kit, su padre, y Jeanette Krylowski, su madrastra, se abren a los medios para contarles su preocupación por el actor treintañero.

“Kit ha visto la foto y es incapaz de hablar sobre el tema. Sencillamente no puede porque le duele. Por supuesto, está muy preocupado”. Así habló Jeanette en una entrevista al periódico The Sun en el que se refería a una serie de fotografías que hoy circulan en las redes sociales. En ellas Culkin aparece en las calles vomitando hasta el último rastro de su existencia.

Aun cuando en varias ocasiones su representante ha declarado a la prensa que Culkin no está sumergido en el mundo de las drogas y que goza de buen estado físico, el diario The Sun ha obtenido información en la se que explicita que la adicción del actor no superaría el primer trimestre del 2013. Extraoficialmente, hasta esos meses podría resistir el cuerpo del ‘pobre angelito’. Una muerte anunciada que pone en suspenso a toda la familia Culkin.

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