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La primera impresión, luego del anuncio de que el Papa Benedicto XVI renuncia, fue que sería la primera ocasión que algo así acontece, porque se entendía que el Papa permanece en su Ministerio hasta la muerte. El ejemplo de Juan Pablo II era invocado, a pesar de que él sufría de dolencia irreversible y de dolores intensos. Pero pronto vino la aclaración, con base en la legislación católica, cuyo cuerpo principal es el Código de Derecho Canónico.

Este Código en la norma 332, dice: "El Romano Pontífice obtiene la potestad plena y suprema en la iglesia mediante la elección legítima por él aceptada juntamente con la consagración episcopal.

Por lo tanto, el elegido para el pontificado supremo que ya ostenta el carácter episcopal, obtiene esa potestad desde el momento mismo de su aceptación.

Pero si el elegido carece del carácter episcopal, ha de ser ordenado Obispo inmediatamente".

En la segunda parte, la cuestión de la renuncia: "Si el Romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero que no sea aceptada por nadie".

En días posteriores aclararon que el pontífice Benedicto XVI, no es el primer Papa que renuncia, pero se aclara que el último en renunciar fue Gregorio XII, en el siglo XV. Ejerció funciones desde 1406 hasta 1415.

Avanzando hacia atrás en la historia, el diario El Universo informa que el primero que se separó por renuncia fue el Papa Clemente I, que ejerció desde el año 88 al 97 de nuestra era. Lo hizo tras ser arrestado y condenado al exilio.

En semejante situación decidió que los católicos no podían quedarse sin un guía espiritual.

El Papa Ponciano, en el año 235, luego de ejercer solamente por cinco años, dejó su cargo a favor del papa Antero, a quien también habían enviado al exilio.

Siguiendo la lista, están el papa Silverio que fue obligado a renunciar a favor del papa Virgilio.

Pero ya hubo, en el año 1045, otro Benedicto, este IX, quien lo hizo a favor del papa Silvestre III, después retomó el cargo para pasarlo a Gregorio VI, quien fue acusado de haber adquirido ilegalmente la dignidad pontificia y renunció.

En la historia de siglos se menciona al papa Celestino V, cuyo pontificado duró tres meses y medio, en el año 1924; y tras su renuncia eligieron a Bonifacio VIII.

Según la versión de El Universo, el último papa que renunció fue Gregorio XII, en el año 1415, cuando se produjo el cisma con tres Papas al mismo tiempo.

Corresponde ahora la elección del nuevo Papa quien, según la Regla 333 del Código de Derecho Canónico, no solo tiene potestad sobre toda la iglesia sino que ostenta también la primacía de potestad ordinaria sobre todas las iglesias particulares y sobre sus agrupaciones.

Cuando los Cardenales lo elijan, el anuncio será mediante la emisión de humo blanco en El Vaticano.

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